(BUENOS AIRES).- River avanza con una de las reestructuraciones más profundas de los últimos años y ya definió el futuro inmediato de los jugadores que quedaron marginados del plantel: todos seguirán entrenándose en el denominado “container”, un espacio diferenciado del grupo principal donde se cambian aquellos futbolistas que ya no forman parte de la consideración principal, mientras la dirigencia busca resolver sus salidas antes del cierre del mercado de pases.
Entre los casos más relevantes aparecen once futbolistas que todavía no consiguieron nuevo destino. En defensa están Germán Pezzella, Matías Viña y Fabricio Bustos; en el mediocampo, Matías Galarza Fonda, Kevin Castaño, Giuliano Galoppo, Kendry Páez y Santiago Lencina; y en ataque, Maximiliano Salas, Ian Subiabre y Alexander Woiski. Todos esperan ofertas del exterior o analizan propuestas del fútbol argentino para no perder continuidad.
La intención del club es reducir la masa salarial y liberar cupos para eventuales incorporaciones. Según explicaron desde la dirigencia, resolver estos casos “será clave no solo para reducir la cantidad de jugadores, sino también para aliviar la masa salarial y liberar cupos para futuras incorporaciones”. En varios expedientes hay negociaciones avanzadas, aunque todavía no se alcanzó un acuerdo definitivo que permita oficializar las salidas.
Los motivos de la limpieza
River busca transformar un problema heredado en una solución que beneficie tanto al plantel como a las finanzas del club. Mantener un grupo numeroso de jugadores sin actividad representa un costo económico importante y una situación incómoda desde lo deportivo. Por eso, cerrar la salida de la mayoría de estos futbolistas permitirá ordenar el proyecto deportivo y avanzar con una planificación más clara para el resto del año.
El cuerpo técnico no descarta que alguna de las gestiones no prospere y, en ese escenario, determinados futbolistas vuelvan a ser considerados. La posibilidad está contemplada sobre todo si surgen lesiones o ventas inesperadas que obliguen a buscar variantes durante la temporada. La experiencia reciente muestra que el mercado suele modificar los planes en cuestión de días.
La continuidad de este grupo numeroso sin actividad representa un costo económico importante y una situación incómoda desde lo deportivo. Sin embargo, River mantiene abiertas distintas alternativas antes de tomar decisiones definitivas con cada uno de los marginados.
Lo que viene
El plantel principal, mientras tanto, sigue enfocado en la competencia oficial. La resolución del “container” es uno de los objetivos prioritarios de la dirigencia, que entiende que las próximas semanas serán determinantes para conocer cuántos de estos futbolistas encontrarán nuevo destino y cuántos deberán permanecer en Núñez hasta una nueva ventana de transferencias.
