(BUENOS AIRES).- River empezó a destrabar una de las salidas más caras de su plantel. El club negocia la cesión de un delantero por el que desembolsó diez millones de dólares hace apenas un año y que hoy está apartado del grupo que dirige Eduardo Coudet. Del otro lado hay un equipo que está jugando la Copa Libertadores.
Se trata de Maxi Salas. Según informó el periodista especializado en mercado de pases César Merlo, el Millonario e Independiente Rivadavia de Mendoza avanzan en las gestiones por un préstamo del atacante zurdo.
Maxi Salas: diez millones que no rindieron
El caso es uno de los más resonantes del semestre. River le pagó a Racing ocho millones de dólares por su ficha y la operación total trepó a diez, pero el delantero nunca logró afirmarse como titular ni justificar la inversión.
Hoy forma parte del grupo de futbolistas marginados por la dirigencia pese a tener contrato vigente. Entrenan en el predio en obra sobre la avenida Cantilo, donde se improvisaron trailers como vestuarios: la imagen de los apartados dentro de un container se viralizó y los hinchas ya los bautizaron «la banda del container».
Por qué la Lepra es un buen destino
Independiente Rivadavia atraviesa un presente muy distinto: disputa la Copa Libertadores, la vidriera ideal para que el delantero recupere ritmo, confianza y valor de mercado. Para River, además, la cesión descomprime una planilla cargada de jugadores que no serán tenidos en cuenta.
Salas integra una lista que incluye a Germán Pezzella, Ian Subiabre, Santiago Lencina, Giuliano Galoppo y Fabricio Bustos, a los que se sumaron los mundialistas Matías Galarza Fonda, Kendry Páez y Kevin Castaño, además de Matías Viña y Alex Woiski.
Una decisión que hizo ruido
La marginación fue una determinación del presidente Stéfano Di Carlo junto al director deportivo Pablo Longoria, con el argumento de que habían rendido poco. Tras la eliminación ante Aldosivi por Copa Argentina, el propio Coudet dejó entrever que la medida corrió por cuenta de la dirigencia.
Mientras el club busca destinos para los apartados, la de Salas asoma como la primera negociación en destrabarse.
