(BUENOS AIRES).- La caída del pase de Thiago Almada activó el plan B en Núñez. River ya inició gestiones para repatriar a un viejo conocido del club: Esequiel Barco.
El periodista German García Grova informó que, por el momento, las charlas con el Spartak Moscú son informales y el club ruso pretende 7 millones de dólares por el 50% de la ficha. River, en tanto, buscaría cerrar la operación en 5,5 millones de dólares por ese mismo porcentaje, mientras que otra versión periodística ubica la pretensión rusa en una cifra de entre 4 y 5 millones.
Barco busca cambiar de rumbo por cuestiones personales y su deseo de salir del fútbol ruso es el factor que alimenta la chance de un regreso. En su primera etapa con la banda roja, entre 2022 y 2024, el volante ofensivo disputó 127 partidos oficiales, anotó 17 goles y repartió 19 asistencias, además de ganar tres títulos locales.
“El bajón fue más que nada personal, más mío que de otro lado”, había admitido el futbolista durante aquel ciclo, tras atravesar meses difíciles que repercutieron en su rendimiento. El nacimiento de su hija marcó un punto de inflexión anímica y futbolística que terminó de consolidarlo como pieza importante antes de la venta.
La salida al Spartak se concretó en julio de 2024 en una operación cercana a los 13 millones de euros, aunque a las arcas de River solo ingresó aproximadamente la mitad de ese monto: el Atlanta United conservaba el 50% de la plusvalía por el acuerdo firmado cuando el jugador dejó la MLS.
En los últimos mercados, Boca Juniors también siguió de cerca su situación, pero las elevadas pretensiones económicas del club ruso frustraron cualquier avance. Ahora, la necesidad de reemplazar a Almada y la voluntad expresa de Barco vuelven a poner el operativo en marcha.
Las conversaciones entre River y el Spartak Moscú ya están en curso, aunque todavía restan detalles importantes. La principal carta a favor de la dirigencia es que un futbolista que ya conoce el mundo riverplatense presiona para volver.
