(BUENOS AIRES).- River recibió ofertas inferiores a los 3 millones de dólares por Maximiliano Salas, uno de los atacantes que Eduardo Coudet borró del armado del plantel para la próxima temporada. Las propuestas que llegaron a Núñez están lejos de las pretensiones de la dirigencia, que había invertido un monto considerable para sacarlo de Racing y ahora ve complicada su salida.
“Las consultas por Salas no superaron los 2 o 3 millones de dólares, una cifra que no conforma a la dirigencia”, señaló Hernán Castillo. La intención del club es recuperar al menos una parte de lo invertido, pero los primeros sondeos de mercado dejaron un escenario muy distinto al que esperaban en las oficinas del Monumental.
Salas llegó a River con grandes expectativas después de un paso destacado en la Academia, donde había formado una dupla ofensiva rendidora con Adrián Martínez. Sin embargo, en Núñez nunca logró repetir aquel nivel: su producción goleadora fue baja y las chances que tuvo no convencieron ni al cuerpo técnico anterior ni al actual.
El borrado más difícil de colocar
Con la llegada de Eduardo Coudet, el panorama se volvió todavía más adverso. El entrenador no lo tiene entre sus principales opciones para la ofensiva y prioriza otras variantes en la delantera, lo que obliga al futbolista a buscar continuidad fuera del club. La competencia interna lo marginó y no aparece una solución rápida.
A diferencia de otros jugadores que también quedaron relegados, el caso de Salas es el más complejo de resolver. Mientras varios de los borrados pueden negociar un préstamo o una transferencia con tiempos más cortos, la salida del ex Racing requiere que aparezca un club dispuesto a hacer una inversión importante, algo que hasta ahora no ocurrió. El propio entorno del jugador reconoce que es “el ‘borrado’ que más difícil tiene irse de River”.
Desde Brasil y otros mercados hubo sondeos, pero ninguno se acercó al piso que River está dispuesto a aceptar. La dirigencia no tiene apuro en malvenderlo y prefiere esperar a que surja una propuesta más conveniente antes que resignarse a una pérdida económica inmediata. La postura es clara: evitar desprenderse del delantero por un monto menor al esperado y generar un quebranto contable sobre la inversión original.
Maximiliano Salas continúa trabajando con el plantel mientras define su futuro. Coudet tendrá la última palabra sobre su utilización, aunque todo indica que el jugador seguirá escuchando ofertas durante el mercado de pases. La gran incógnita es si aparecerá una cifra que destrabe la salida más difícil entre los que perdieron terreno en el equipo de Núñez.
