(BUENOS AIRES).- River ya tomó una decisión sobre uno de los titulares indiscutidos de Eduardo Coudet. El club no ejecutará por ahora la opción de compra que tiene sobre su pase y prefiere estirar los plazos. La intención de la dirigencia es que el mediocampista siga hasta diciembre y recién en ese momento resolver si desembolsa los millones que pide su club dueño.
De quién se trata
El futbolista es Fausto Vera, según informó el periodista Germán García Grova. El volante había llegado en diciembre pasado como el primer refuerzo del club y hoy es una de las piezas fijas del equipo.
Vera arribó a préstamo por un año desde el Atlético Mineiro de Brasil. River pagó 500 mil dólares por la cesión y se aseguró una opción de compra de 4 millones de dólares. Ese es el número que la dirigencia deberá poner sobre la mesa si quiere quedarse con la ficha.
Por qué River prefiere esperar
La lógica del club es sencilla. Ejecutar la compra ahora significaría inmovilizar cuatro millones en plena ventana de transferencias, justo cuando la dirigencia busca reforzar otras posiciones. Estirar la definición hasta diciembre le permite manejar mejor el presupuesto.
Además, el tiempo juega a favor del Millonario. En estos meses el cuerpo técnico podrá evaluar con más elementos si el rendimiento del mediocampista justifica la inversión. Nada indica que la respuesta vaya a ser negativa: en el club están conformes con lo que viene mostrando.
Un titular fijo para Coudet
Desde que asumió el Chacho, Vera se consolidó como titular absoluto. El volante fue acumulando rendimientos parejos y se transformó en uno de los pocos nombres que no se discuten en el once.
Eso cobra más valor en un mediocampo que quedó saturado de nombres. Coudet cuenta con Aníbal Moreno, Lucas Silva y Mauro Arambarri para esa misma zona, además del juvenil que negocia con Vélez. Aun con esa competencia, Vera se sostuvo entre los elegidos.
Su recorrido antes de llegar
El mediocampista construyó su carrera con pasos importantes en el exterior. En Corinthians disputó 96 partidos a lo largo de tres años y se ganó un lugar en el fútbol brasileño.
A mediados de 2024 fue vendido al Atlético Mineiro, que pagó cinco millones de dólares por su pase. Allí se reencontró con Gabriel Milito, su exentrenador en Argentinos Juniors, y llegó a disputar una final de la Copa Libertadores. Ese recorrido explica por qué River lo eligió como primer movimiento del mercado.
Mientras tanto, la decisión quedó postergada. El club se guarda la carta para el final del año, con la tranquilidad de que el jugador ya se ganó su lugar.
