(BUENOS AIRES).- River mantiene a Germán Pezzella apartado del plantel profesional y todavía no resolvió su salida. El defensor continúa entrenándose en el predio de Cantilo junto a otros marginados, mientras la posibilidad de que permanezca en el club hasta el próximo mercado de pases empieza a tomar fuerza.
Pezzella regresó a River en 2024 después de su paso por Europa, pero no logró consolidarse como una pieza indispensable. El defensor quedó fuera de los planes de Eduardo Coudet para esta etapa, pese a la experiencia que acumuló y al peso que tuvo su vuelta a la institución. Su situación se volvió una de las más complejas dentro de la depuración que lleva adelante el club.
La dirigencia de River busca reducir la masa salarial y liberar lugares para nuevas incorporaciones. El grupo de apartados también incluye a Fabricio Bustos, Matías Viña, Matías Galarza Fonda, Giuliano Galoppo y Kendry Páez, aunque cada caso atraviesa una instancia diferente: algunos futbolistas ya encontraron destino y otros rescindieron sus contratos.
El llamado “container” fue una de las consecuencias más visibles de esa política de depuración. Stéfano Di Carlo reconoció que la decisión de separar a los futbolistas de esa manera había sido un error, mientras la dirigencia intenta resolver los casos que todavía permanecen abiertos.
Una salida que todavía no se concreta
Pezzella fue vinculado durante las últimas semanas con el fútbol de Emiratos Árabes Unidos. También hubo negociaciones para que continuara su carrera en Medio Oriente, pero la operación todavía no terminó de concretarse y el defensor sigue sin una alternativa confirmada. Con los principales mercados internacionales cerca de su cierre, el margen para encontrar una solución se reduce.
El contrato de Pezzella con River vence en diciembre de 2027, un plazo que complica cualquier acuerdo. Las opciones planteadas fueron modificar las condiciones del vínculo o rescindirlo de común acuerdo. El club busca desprenderse de un salario elevado para equilibrar su estructura económica, mientras el jugador pretende continuar su carrera y sumar minutos.
La falta de una propuesta aceptable puede dejar a Pezzella ligado contractualmente a River, pero sin integrar los entrenamientos habituales del plantel profesional. Si no aparece una salida antes del cierre de los mercados que permanecen abiertos, el defensor podría continuar apartado hasta la próxima ventana de transferencias. A sus 35 años, su futuro sigue sin definirse y la posibilidad de permanecer en el “container” empieza a ganar fuerza.
