(BUENOS AIRES).- “La dirigencia mantiene una postura firme y descarta, por el momento, la posibilidad de un cambio de entrenador”. Así definió el periodista Juan Cortese, una de las voces más cercanas a la actualidad del Millonario, la decisión que tomaron en River sobre el futuro de Eduardo Coudet. El Chacho recibió el respaldo puertas adentro pese al mal momento futbolístico que atraviesa el equipo.
El Millonario viene de sufrir dos derrotas consecutivas en el Torneo Clausura y también arrastra la eliminación en la Copa Argentina, una racha que encendió las alarmas entre los hinchas y multiplicó los cuestionamientos al cuerpo técnico y al plantel. La seguidilla de resultados adversos instaló un clima de tensión que crecía con cada partido.
Aun en ese contexto adverso, quienes toman las decisiones en el club consideran que el ciclo todavía tiene margen para revertir la situación. Según la información que maneja Cortese, “no están pensando en despedir al Chacho”. La confianza se apoya en la necesidad de darle continuidad a un trabajo y en la convicción de que un cambio de entrenador ahora no resolvería los problemas de fondo que arrastra el fútbol del equipo.
Uno de los puntos más señalados por las críticas es la falta de peligro en ataque. River mostró “dificultades para generar situaciones de peligro, incluso en partidos donde dominó ampliamente la posesión de la pelota”, una falencia que se volvió recurrente en las últimas jornadas y que el cuerpo técnico busca corregir con urgencia.
Coudet trabaja para recuperar la confianza del plantel y encontrar un funcionamiento que le permita volver a pelear por los primeros puestos. Sabe que las próximas presentaciones “serán determinantes para bajar la tensión que se instaló alrededor del equipo” y para fortalecer su posición dentro del club.
Las horas siguientes no dan margen para más traspiés. River afrontará una seguidilla de compromisos importantes y en Núñez confían en que una mejora en el rendimiento pueda cambiar rápido el clima que rodea al Monumental. La apuesta es clara: sostener el proyecto y esperar que los resultados lleguen cuanto antes para ratificar el rumbo.
