(BUENOS AIRES).- “RIVER Y BONO DEBERÍAN ENCONTRARSE JUNIO DEL AÑO QUE VIENE”. La frase la soltó el periodista Hernán Castillo y volvió a instalar en el centro de la escena el sueño de River de sumar a Yassine Bounou, el arquero marroquí de 35 años que brilla en Al Hilal y nunca escondió su cariño por el club de Núñez.
Castillo no se quedó en el deseo y le puso número a la operación. “Me imagino que si Beltrán (Santiago) sigue con este nivel va a ser un arquero de venta de 20 o 25 palos y será imposible retenerlo River debería tener un reemplazo inmediato que no deje dudas, de mínima, al principio”, explicó el periodista. Su razonamiento apunta a que una futura transferencia del juvenil de 21 años —ya convocado por Lionel Scaloni a la gira de la Selección por Estados Unidos— genere los dólares necesarios para destrabar el pase.
“Yo siento a River como familia mía y siempre cuando hablé con gente de River, con jugadores o con otra gente, exjugadores, siempre hay ese cariño. Y bueno, yo amo a la Argentina, siempre voy a desear lo mejor para River”, había afirmado el propio Bounou tras ser figura en el Mundial 2026 con Marruecos, donde le atajó un penal a Kylian Mbappé en la derrota ante Francia por cuartos de final.
El obstáculo de un contrato largo
El mayor escollo para cualquier negociación es el vínculo que une al arquero con su club actual hasta mediados de 2028. Con 35 años y un contrato tan extenso en Arabia Saudita, un desembarco en Núñez exigiría un desembolso fuerte o la voluntad del jugador de forzar una salida anticipada. El propio marroquí fue cauto al respecto: “No depende de mí porque al final yo tengo contrato con otro club. River está funcionando muy bien y tiene dos arqueros que son muy buenos. Si en algún momento se puede dar, pues estaría bien. Si no, yo seguiré siendo un hincha más”, aclaró.
Por ahora, la dirigencia que encabeza Eduardo Coudet tomó una decisión tras la salida de Franco Armani —quien rescindió después de ocho años y medio para volver a Atlético Nacional—: no buscar un arquero en este libro de pases y apostar por Santiago Beltrán y Ezequiel Centurión. La posibilidad de un traspaso de Beltrán es, al día de hoy, un escenario hipotético sin ofertas formales sobre la mesa, aunque la exposición con la Selección mayor podría acelerar sondeos desde Europa.
Bounou viene de consolidarse como una de las figuras del último Mundial, y su declaración en zona mixta tras la eliminación marroquí renovó el vínculo afectivo con el club de Núñez. El arquero dejó en claro que, más allá del deseo personal, la decisión no pasa solo por él y valoró el presente de los arqueros del plantel millonario.
Con esa venta como condición, Castillo le puso fecha al hipotético encuentro: “Deberían encontrarse junio del año que viene”. Para entonces, Bounou llegaría con 36 años y todavía dos temporadas por delante en su contrato, lo que obligaría a negociar una salida onerosa o un préstamo. La ilusión existe, pero depende de que una venta convierta el deseo en una oportunidad concreta de mercado.
