(BUENOS AIRES).- «El primer día que llegué, me abriste la puerta de la habitación y hasta el último día seguimos con cada uno de nuestros rituales. Mi agradecimiento a vos, hermano, es eterno», escribió Rodrigo De Paul en Instagram para despedir a Nicolás Otamendi, quien anunció su retiro de la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026.
El volante del Inter Miami compartió una historia donde recordó la intimidad de las concentraciones y reveló que ambos mantenían rituales diarios. «Gracias por todo, te voy a extrañar. TE VAMOS A EXTRAÑAR… La habitación sin vos y tu play, ya no será lo mismo», agregó De Paul.
Otamendi, que continuará su carrera en River, había comunicado su decisión horas antes con una extensa carta en sus redes. «El destino quiso que mi último partido fuera una final del mundo. No fue el resultado que queríamos, pero me voy con la cabeza en alto que este grupo lo intentó hasta el último segundo», expresó el central, que disputó cerca de 130 partidos con la camiseta albiceleste desde su debut en 2009.
El mensaje de Rodrigo De Paul puso en primer plano el liderazgo silencioso que ejerció Otamendi dentro del plantel. «Fuiste un ejemplo y uno de los comandantes de esta hermosa historia que construyó este equipo», escribió el mediocampista, refiriéndose a los años dorados que incluyeron las consagraciones en la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024.
La despedida expuso el vacío que deja el defensor en la intimidad del grupo. La frase «La habitación sin vos y tu play, ya no será lo mismo» resumió la rutina compartida que ambos mantuvieron durante años en cada convocatoria. Según contó el propio Rodrigo De Paul, el vínculo nació desde su primer día en la concentración y se sostuvo con rituales que repitieron hasta el último partido.
Otamendi se retiró de la Selección a los 38 años como uno de los referentes más longevos del ciclo de Lionel Scaloni. En su carta, el ex hombre de Benfica y Manchester City sostuvo: «La defendí con el alma, con orgullo y con la responsabilidad de saber lo que significa para millones de argentinos». Y añadió: «Nunca me guardé una gota de esfuerzo, nunca dejé de creer y nunca dejé de sentir esta camiseta como el mayor honor de mi vida».
Además, el defensor dejó un mensaje para los que siguen en el plantel: «Nunca dejen de creer. Habrá golpes que parecerán imposibles de superar, pero esta camiseta siempre recompensa a quienes la defienden con humildad, sacrificio y amor», escribió. Y cerró: «Los títulos quedan en la historia, pero el amor por estos colores dura para toda la vida».
A partir de su salida, la Selección Argentina inicia un proceso de renovación en la defensa y deberá reconfigurar los liderazgos internos de cara a la próxima competencia oficial.
