(BUENOS AIRES).- Boca sigue en la búsqueda de un centrodelantero para el plantel de Rodolfo Arruabarrena. En las últimas horas, el Consejo de Fútbol recibió un ofrecimiento concreto: Roger Martínez, el atacante colombiano con último paso por el fútbol árabe y un recordado paso por Racing.
El delantero fue acercado al Xeneize mientras las tratativas por Jonathan Calleri permanecen estancadas. Juan Román Riquelme evalúa ambas alternativas para cubrir el puesto de “9” que reclama el Vasco.
Calleri, que ya vistió la camiseta azul y oro, no tiene intención de regresar al fútbol argentino en el corto plazo. El periodista Martín Costa contó en Radio Splendid que “hubo un sondeo de Boca al atacante, quien ya vistió la camiseta azul y oro, para conocer su situación” y que el jugador “no tiene ninguna intención, al menos por ahora, de regresar a la Argentina”. Su deseo es quedarse en San Pablo.
A la postura del futbolista se suma el costo de la operación. Para repatriar a Calleri, Boca debería desembolsar una cifra cercana a los 8 millones de dólares entre el pase y su contrato, un monto elevado para una dirigencia que ya invirtió fuerte en este mercado.
El perfil del colombiano
Roger Martínez tiene 31 años y se define por su potencia física, velocidad y capacidad para jugar como centrodelantero o como segundo punta. Su última experiencia fue en Al-Taawoun de Arabia Saudita y en el fútbol argentino dejó su huella en Racing, desde donde saltó a Europa. Esas variantes son valoradas por Arruabarrena, que quiere un atacante que se “transforme en la referencia ofensiva del equipo”.
La situación contractual del colombiano podría abrir una puerta para que el Xeneize avance si finalmente se cae la vuelta de Calleri. Martínez ya fue analizado por Riquelme y la mesa chica del Consejo, que no quieren depender de una sola negociación y buscan moverse con inteligencia en un mercado que recién empieza a calentarse.
La decisión final sobre el nuevo “9” la tomarán Riquelme y el cuerpo técnico en las próximas semanas, cuando las conversaciones empiecen a definirse. El pedido del Vasco es claro: un goleador de jerarquía que se ponga el equipo al hombro en los partidos importantes.
