(BUENOS AIRES).- “Por motivos familiares Salas priorizaría permanecer en la provincia de Buenos Aires, por lo que la alternativa de la Lepra mendocina habría perdido fuerza”, informó el periodista Hernán Castillo. La frase sacudió el cierre del libro de pases: Maximiliano Salas dio marcha atrás con su llegada a Independiente Rivadavia y ahora pretende seguir su carrera en un club de Buenos Aires.
La negociación con el conjunto mendocino estaba muy avanzada bajo la fórmula de un préstamo con las mismas condiciones contractuales que el delantero tiene en River. Incluso se daba por hecho que el pase se iba a concretar en las últimas horas, pero la decisión personal de Salas cambió el escenario de manera rotunda y dejó a la Lepra sin el refuerzo que ya consideraba cerrado.
Sin lugar en la consideración de Coudet
Salas no aparece como una prioridad para Eduardo Coudet. Con la competencia ofensiva que plantean Driussi, Colidio y los juveniles Freitas y Subiabre, los minutos disponibles para el atacante se redujeron al mínimo. El delantero nunca terminó de afirmarse desde que llegó a Núñez y, ante la escasa continuidad que podía tener en el semestre, ya había empezado a escuchar ofertas.
Ante ese panorama, el propio jugador había aceptado la chance de mudarse a Mendoza para sumar rodaje y recuperar ritmo futbolístico. La idea de emigrar a la Lepra le daba la continuidad que el cuerpo técnico no le podía garantizar.
La dirigencia de River impulsaba la cesión con el objetivo de liberar un cupo y achicar un plantel en el que Coudet busca trabajar con un grupo más reducido y competitivo. Todo parecía encaminado hasta que, con el arreglo ya en forma de préstamo, Salas antepuso sus razones familiares y dio un giro que nadie esperaba.
Futuro en Buenos Aires
Con la alternativa mendocina prácticamente descartada, el futuro de Salas queda abierto. El mercado de pases todavía se mueve y el delantero deberá resolver su próximo destino con una condición innegociable: jugar en un club de la provincia de Buenos Aires para mantenerse cerca de su entorno.
La operación frustrada deja a Independiente Rivadavia sin el atacante que ya daba por incorporado y obliga a Salas a buscar un nuevo equipo en las próximas jornadas, con la premisa de no alejarse de su círculo familiar mientras River sigue ajustando su plantel a pedido del entrenador.
