(BUENOS AIRES).- “La previa nunca se la conté a nadie. Cuando vi los castings de los posibles candidatos, vos me flasheaste porque, además de tu belleza y de esa transparencia que traspasa la pantalla, tenés una frescura y una verdad increíbles”, confesó Santiago del Moro a Daniela Celis en su despedida de Gran Hermano Generación Dorada. El conductor abrió el corazón y por primera vez reveló la impresión que le generó el casting de la ex participante, en un mensaje que emocionó a toda la casa.
“Dani, pará. Te quiero despedir. ¿Cómo olvidar tu paso por Gran Hermano? ¿Cómo olvidar el día que les dije si se querían dar un piquito con Thiago porque había ganado la prueba del líder?”, le dijo Santiago del Moro desde el estudio a través del televisor de la casa. Se refería al apasionado beso que Daniela y Thiago Medina se dieron durante la edición 2022 del reality.
Visiblemente emocionada, Celis le respondió: “Fue lo mejor que me pudiste haber hecho, porque gracias a ese beso conocí al amor de mi vida y llegaron mis hijas. Todo es perfecto en la vida”. La joven, que saltó a la fama justamente en aquella edición, volvió a conectarse con el momento que le cambió la historia.

Santiago del Moro no se quedó en la anécdota del piquito y fue más allá: “Contabas cosas reales, de una chica que pasó un montón de carencias, pero siempre desde el amor, desde las ganas de salir adelante; nunca desde el resentimiento ni instalada en el enojo”, profundizó. Fue la primera vez que el conductor compartió en público esa devolución tan personal.
Después sumó más elogios que pintaron de cuerpo entero a la mediática. “Y seguís con esa misma dulzura y esa misma empatía con el otro. Tenés una cuota de humanidad que te hace tan única, tan fresca, tan femenina, tan Pestañela, que me encanta verte llegar totalmente empoderada, madre y ya convertida en una figura del espectáculo”, afirmó.
El conductor redobló la apuesta con una confesión que dejó a varios participantes con lágrimas en los ojos. “Pero, al mismo tiempo, seguís siendo esa misma chica que vi en el casting, que lloraba porque en el colegio la discriminaban, que ayudaba en su casa, que era re coqueta y quería triunfar, que tenía un montón de quilombos con su novio y sentía que nadie la respetaba en la vida”, dijo, y remató: “Verte tan plantada y tan mujer me llena de orgullo. Te quiero”.
Entre lágrimas, Daniela Celis solo atinó a contestar: “¡Wow! Te amo. Gracias siempre. No puedo creerlo. Es un sueño hecho realidad”. La visita de la ex “hermanita”, que entró por unos días a la casa dorada, se cerró con una despedida que dejó en claro por qué aquel casting la convirtió en una de las participantes más queridas del ciclo.
