(BUENOS AIRES).- “A los congelados posteriores ahora se les pide que no toquen ni miren a nadie más que a su familiar”, reveló Santiago del Moro durante la emisión del lunes 21 de julio de La Cumbre, donde recibió a Emanuel, el último eliminado de Gran Hermano. El conductor contó que la producción modificó la dinámica de los “Congelados” para la fase final del reality luego del terremoto que provocó la visita de Gilda, la mamá de Luana.
Santiago del Moro explicó el detonante del cambio: “La frase que dijo la madre de Luana cuando entró, quebró la casa”. Gilda había lanzado un “alejate de los garcas” que, según Santiago del Moro, “enloquece a Zilli y pone el foco en Emanuel, aunque ella puntualmente no nombró a ninguno de los dos”. La reacción dentro de la casa fue tan fuerte que la producción decidió ajustar las reglas de inmediato para los Congelados que siguieron.
Santiago del Moro trazó un paralelo con otra edición del programa. “Por ejemplo en otra temporada, la de Furia, la mamá de Manzana le dijo ‘despertate’ y también generó una crisis”, recordó, subrayando que los mensajes de los familiares suelen tener un impacto directo en la estrategia de los jugadores. La comparación no es casual: en aquella oportunidad, la producción también tuvo que administrar los coletazos de una frase que descolocó a los participantes en pleno juego.
La nueva reglamentación apunta directo al corazón de la dinámica. Según detalló el conductor, antes de este episodio los familiares que ingresaban a los Congelados tenían cierta libertad de movimiento, pero la frase de Gilda torció todo. El foco se corrió del encuentro emotivo al señalamiento público, y la tensión entre Zilli y Emanuel escaló a un nivel que obligó a intervenir.
La aclaración de Emanuel
Durante la misma entrevista, el participante eliminado negó haber sentido atracción por Mariela, la esposa del Turco García. “No, no. Ella también entendió ese juego desde el primer momento, yo la vi muy perdida, entonces le empecé dando un consejo, otro y terminó surgiendo esa relación”, aseguró.
Emanuel fue más allá y aclaró: “Tampoco me gustó Daniela ni ninguna mujer de la casa, y por ejemplo Cinzia cuando me dijo que se iba a casar, cuando me tocaba bailar con ella yo no la agarraba ni de la cintura”. Sus dichos buscaron despejar las suspicacias que se habían generado puertas adentro y que, en parte, se potenciaron con el mensaje de Gilda.
Santiago del Moro fue concreto sobre la nueva restricción en los Congelados: a partir de ahora, cada familiar solo puede interactuar con su propio jugador, sin mirar ni rozar a ningún otro participante. La medida busca evitar que un mensaje externo vuelva a desestabilizar el juego en la recta final del reality.
