(BUENOS AIRES).- “Argentina sufrió demasiado para superar a Cabo Verde”, reconoció Lionel Scaloni tras el agónico triunfo 3-2 en tiempo suplementario por los 16avos de final del Mundial 2026. El entrenador de la Selección apuntó contra el formato de 48 equipos y admitió que los jugadores terminaron agotados, con varios acalambrados, después de un partido que llevó al límite al campeón defensor.
El cruce, jugado el viernes 4 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, obligó a la Argentina a imponerse varias veces en el marcador y recién pudo cerrar la historia en el alargue. “Hoy el Mundial 2026 es mucho más parejo y exigente; ya no existen partidos accesibles”, reflexionó Scaloni, que descargó su malestar por un calendario que no da respiro en la fase de mata?mata.
Para el DT, la fatiga extrema que mostraron los jugadores —los argentinos estaban agotados y muchos sufrían calambres— es consecuencia directa del nuevo sistema. Explicó que el incremento a 48 selecciones elimina los márgenes y obliga a competir al máximo en cada cruce, sin tiempo para la recuperación física.
Scaloni también valoró el crecimiento de Cabo Verde, que jugó sin complejos y llevó al campeón del mundo al límite. “La brecha en el fútbol internacional es cada vez más chica”, interpretó, y subrayó que la jerarquía sola ya no alcanza en un Mundial 2026 donde cada rival impone condiciones.
El mensaje de fondo fue una advertencia para lo que resta del torneo: la intensidad, la concentración y la adaptación se volvieron innegociables. “Ya no alcanza con la jerarquía, hay que sostener intensidad, concentración y adaptación en todos los partidos”, remarcó Scaloni, que ve al plantel lejos de la versión dominante de la Copa anterior.
Con más sufrimiento del previsto, Argentina avanzó a octavos de final y encendió una señal de alerta. La hoja de ruta hacia el título no permite tropiezos, pero el desgaste físico y la paridad de fuerzas convierten cada presentación en una verdadera prueba de supervivencia. El próximo desafío será recuperar energías antes del cruce que defina el pase a cuartos en un fixture que, como advirtió el DT, no perdona.
