(BUENOS AIRES).- “No hemos podido vencer. Somos conscientes, se juega para la alegría de nuestra gente y por eso duele. Pero seguiremos dando batalla”. La frase, cargada de emoción, la soltó Lionel Scaloni este lunes al regresar a Pujato, su pueblo natal en Santa Fe, tras la derrota de la Selección argentina ante España en la final del Mundial 2026.
Scaloni llegó a su casa y se encontró con una ovación de familiares, amigos y decenas de vecinos que lo esperaban para brindarle su apoyo. En medio del recibimiento, los presentes comenzaron a cantar “Leo no se va”, en referencia a los dichos del DT sobre su posible continuidad al frente del seleccionado. Lionel Scaloni saludó desde su auto visiblemente conmovido y, tras ingresar al domicilio, volvió a salir al rato para dialogar con la prensa.
Ya frente a los micrófonos, el técnico campeón del mundo en Qatar 2022 completó su análisis sin excusas. “También estamos satisfechos de haber dado todo. A veces se puede ganar y a veces no. Hay que reconocer que España jugó mejor. A veces está bueno reconocerlo y eso nos hace mejores”, expresó.

Con la herida de la final aún abierta, Scaloni admitió que la caída golpea fuerte puertas adentro. “Se llegó a una final, pero los primeros días después de no haberlo conseguido son difíciles. Ayer y hoy son dolorosos, son días complicados. La sensación es siempre la misma: es un equipo que siempre lucha hasta el final cuando no salen las cosas”, explicó.
En su charla con los medios, Lionel Scaloni también dejó en claro su postura sobre las teorías conspirativas que circularon tras el partido y la bandera de las Islas Malvinas. “Como argentinos tenemos que reconocer que el rival juega, que puede ser superior y que aun así les pusimos las cosas difíciles. Para ellos es un logro. Al final, lo más importante de todo son los chicos”, señaló.
Para bajarle el dramatismo a la derrota, el entrenador apeló a un ejemplo familiar. “Yo siempre pongo el ejemplo de mi hijo más chico, que tiene 10 años. Después de que pierde un partido de fútbol, se enoja y dos o tres horas después se le pasa y ese es un poco el mensaje”, dijo Scaloni, quien buscó transmitir que la frustración deportiva es pasajera y que el verdadero legado de este ciclo excede los resultados.
Con el dolor a flor de piel pero la mirada puesta en lo que viene, Lionel Scaloni cerró su contacto con los vecinos de Pujato dejando una frase que sintetiza su paso al mando del equipo: “No hemos ganado la Copa, pero hemos conseguido la unión de todos”. El mensaje, a pocos días de haber rozado la gloria en el certamen disputado en Estados Unidos, México y Canadá, alimentó la ilusión de los hinchas de cara a los próximos desafíos de la Selección argentina.
