(BUENOS AIRES).- "No sé, no tengo conocimiento. No sé si en un futuro… no sé, no nos dijeron nada. Me preguntás cosas que no sé… la vi (la bandera) como ustedes", expresó Lionel Scaloni este lunes en el predio de la AFA en Ezeiza, al romper el silencio sobre las versiones que señalaban que la bandera de las Islas Malvinas exhibida por el plantel de la Selección Argentina habría generado un conflicto con la FIFA en el Mundial 2026.
El entrenador descartó haber recibido cualquier tipo de advertencia por ese gesto durante la competencia y dejó en claro que la polémica nunca existió puertas adentro de la delegación albiceleste. La consulta llegó apenas pisó suelo argentino, tras el subcampeonato obtenido frente a España, y antes de viajar rumbo a Pujato, su localidad natal.
Las especulaciones comenzaron a circular en redes sociales tras la derrota en la final disputada en el estadio MetLife de Nueva Jersey. Algunas teorías sostenían que la exhibición de la bandera luego del triunfo ante Inglaterra —en el partido que eliminó a Los Tres Leones— había motivado condicionamientos o sanciones que perjudicaron al equipo en el encuentro decisivo. Incluso, ciertas publicaciones llegaron a afirmar que el episodio había influido directamente en las posibilidades argentinas de conquistar nuevamente la Copa del Mundo.
Scaloni también negó estar al tanto de las supuestas presiones externas mencionadas en esas conjeturas y admitió su desconexión de las plataformas digitales. "No sé, no veo redes, no tengo… ¿Presiones? No, no tengo idea. No sé de qué me hablás… No sé, no tengo ni idea de lo que me estás hablando", respondió el director técnico, visiblemente ajeno a las discusiones que ganaron terreno en internet durante las horas posteriores a la definición del torneo.
El breve contacto con la prensa se produjo cuando el entrenador abandonaba las instalaciones de la AFA junto a parte del plantel que regresó al país. Su respuesta apagó los rumores que distintos usuarios habían vinculado con el festejo de los jugadores tras eliminar a Inglaterra y que escalaron ante la ausencia de declaraciones oficiales de los organismos del fútbol.
A pesar de la repercusión que tuvieron esas publicaciones, Scaloni confirmó que el cuerpo técnico argentino jamás recibió comunicaciones de la FIFA ni de entidades internacionales sobre ese festejo en particular. El gesto del plantel —mostrar una bandera alusiva a Malvinas— nunca fue observado por las autoridades del torneo, y el entrenador puso fin a semanas de especulaciones con apenas un puñado de frases.
La polémica, que se expandió exclusivamente en el ecosistema digital, quedó desactivada por completo. Scaloni habló de lo que vio en la cancha y descartó de plano cualquier factor extrafutbolístico que hubiera incidido en la actuación de la Selección Argentina a lo largo del Mundial. El plantel, ya de regreso en el país, cierra así el capítulo de un torneo que terminó con el subcampeonato y con una controversia que nunca trascendió las redes.
