(BUENOS AIRES).- “Nos quedaban lejos las líneas, cuando queríamos saltar al central desde el pivote defensivo, a nuestros centrales se les hacía muy largo… quedábamos descoordinados”. La descripción de Lionel Messi tras el agónico triunfo ante Cabo Verde expuso las fisuras que hoy obligan a Lionel Scaloni a evaluar al menos tres modificaciones en el equipo para el choque de octavos de final del Mundial 2026 frente a Egipto.
Argentina avanzó en tiempo suplementario pero dejó una imagen muy lejos de la solidez que mostró en la fase inicial del torneo. El cuerpo técnico identificó problemas serios de coordinación, presión y distancias entre líneas, y ahora replantea la estructura para la próxima presentación.
La principal novedad que maneja Scaloni es el ingreso de Leandro Paredes en el mediocampo, con el objetivo de ordenar la salida y recuperar el control desde la posesión. A eso se suman las dudas en el lateral izquierdo —entre Facundo Medina y Nicolás Tagliafico— y en la zona de ataque, donde Lautaro Martínez y Julián Álvarez se disputan un lugar como referencia de área. Reportes desde la concentración indican que el entrenador prepara justamente esos tres retoques: un cambio de lateral, ajustes en el mediocampo y una modificación potencial en la delantera.
El propio Messi explicó el desajuste que sufrió el equipo ante Cabo Verde. Señaló que las líneas quedaban demasiado separadas y que eso impedía presionar de manera coordinada: cada intento de saltar sobre el central rival dejaba un hueco difícil de cubrir. Su lectura táctica coincidió con el diagnóstico del cuerpo técnico y refleja la autocrítica del plantel de cara a lo que viene en el Mundial 2026.
Con esos retoques, el once que se perfila para enfrentar a Egipto tendría a Emiliano “Dibu” Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Medina o Tagliafico; Paredes; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández; Lionel Messi; y Lautaro Martínez o Julián Álvarez. La base se mantiene, pero las incógnitas en esos dos puestos mantienen en vilo la definición del equipo.
“El partido anterior expuso problemas de coordinación, presión y distancias entre líneas”, coinciden desde el entorno del seleccionado, y el margen de error en instancias de eliminación directa es mínimo. El sufrimiento ante Cabo Verde encendió las alarmas y forzó a Scaloni a acelerar los ajustes, convencido de que repetir ese rendimiento contra Egipto puede costar el pase a cuartos de final del Mundial 2026.
Scaloni terminará de resolver las dudas en las próximas horas, cuando el equipo realice la última práctica antes del partido decisivo. La Albiceleste busca reencontrar su mejor versión justo en el momento en que no hay margen para otro tropiezo.
