(BUENOS AIRES).- “En Independiente Rivadavia siguió siendo desequilibrante, pero su juego evolucionó. Se hizo cargo de la toma de decisiones y tuvo la libertad de decidir donde posicionarse: si se quería centralizar ante determinada jugada o cambiar de banda sin previa consulta al entrenador, lo hacía”. Con esa radiografía presenta Emiliano Raddi al nuevo Sebastián Villa, que vuelve a ponerse la camiseta de Boca con un perfil más maduro y determinante que el del extremo explosivo que brilló en su primer ciclo.
En aquella etapa inicial, Sebastián Villa era un velocista que se potenciaba con la cancha de frente. Raddi recordó que “cuando Sebastián Villa brilló en Boca era, principalmente, un extremo que necesitaba espacio para explotar su velocidad. Se hacía fuerte en el mano a mano, le aseguraba a su equipo generar peligro en el arco rival, pero no siempre tomaba las mejores decisiones a la hora de definir”. Esa irregularidad en la última jugada era la cuenta pendiente que el colombiano parece haber saldado en Mendoza.
En Independiente Rivadavia, Villa no solo mantuvo el desequilibrio: se transformó en un futbolista con mayor peso en la toma de decisiones ofensivas. La libertad táctica que le dio el equipo mendocino le permitió moverse por todo el frente de ataque sin ataduras, algo que en Boca tendrá un matiz distinto porque ya no será el eje exclusivo de la creación.
La duda táctica con Arruabarrena
Raddi también plantea un interrogante central para este segundo ciclo de Sebastián Villa: ¿se adaptará a la idea de Rodolfo Arruabarrena? La principal diferencia con su etapa en Independiente Rivadavia es que ya no será el dueño absoluto de las decisiones ofensivas. “Tendrá libertad, pero no la misma que en el equipo mendocino, ya que no será el ‘cerebro’ del equipo”, explicó. En el nuevo Boca, ese rol le pertenece a Leandro Paredes y, a medida que sume rodaje, lo heredará Tomás Aranda. Sin embargo, la responsabilidad de Villa será la de inclinar la cancha en ataque.
En el esquema del Vasco, el colombiano arrancará recostado sobre la banda izquierda. Su nuevo estatus táctico le permitirá soltarse del costado y buscar la sociedad constante con su conductor. “El colombiano arrancará por la izquierda, pero con la asociación constante de Paredes, será el que intente mostrar el rumbo y encontrar su lugar para dañar al equipo rival con su velocidad característica”, detalló Raddi.
Si la dirigencia decidió repescar a Sebastián Villa a pesar del ruido que generó su vuelta, fue por una razón puramente futbolística: su capacidad de desequilibrio es un bien escaso en el mercado. “La única característica que no puede perder y que por eso Boca nuevamente lo buscó es ese uno contra uno tan vertical y explosivo. Han intentado conseguirlo en otros jugadores a lo largo de los distintos mercados de pases y no lo han podido encontrar”, sostuvo el periodista.
Esa carencia en el plantel llevó a que tanto Juan Román Riquelme como el propio Arruabarrena dejaran de lado las críticas externas y pusieran el foco en lo que Villa puede aportar dentro de la cancha. “Ante las críticas por su llegada, tanto Juan Román Riquelme como Arruabarrena han priorizando lo futbolístico”, sentenció Raddi. Por eso, pese a que el mercado de pases sigue abierto, la confianza en el colombiano es total: todo indica que será titular desde el arranque de la Copa Sudamericana, en el debut ante O’Higgins.
