(BUENOS AIRES).- “Él les faltó el respeto al club, a la camiseta, a sus compañeros”, dijo Juan Román Riquelme en septiembre de 2021. Hoy, el propio presidente de Boca es quien impulsó el regreso de Sebastián Villa al fútbol argentino, una vuelta que ya es un hecho: el club desembolsará alrededor de 6.500.000 dólares y el delantero colombiano firmará contrato por cuatro temporadas.
Todo empezó a romperse en septiembre de 2021, cuando Boca rechazó distintas ofertas por Sebastián Villa —entre ellas una del Brujas de Bélgica— y el atacante presionaba para emigrar a Europa. En ese contexto, Villa viajó a Colombia por un problema de salud de su madre, nunca regresó cuando debía hacerlo y decidió presionar desde su país para forzar una transferencia. La respuesta de Riquelme fue la crítica pública más dura de todo su ciclo como dirigente: “Tenemos con él un contrato y todos los meses le vamos a cumplir. Los jugadores saben lo que tienen firmado y cada uno de ellos tiene que cumplir sus obligaciones con el club. Esperemos que él aprenda y cumpla sus obligaciones. Él les faltó el respeto al club, a la camiseta, a sus compañeros, pero nosotros somos un club serio y vamos a cumplir con nuestras obligaciones”.
Sebastián Villa no se quedó callado. “Llamé a Riquelme y nunca me atendió el teléfono”, afirmó el colombiano de 30 años en medio del conflicto, mientras seguía reclamando que Boca aceptara alguna de las ofertas para cumplir su sueño de jugar en Europa. Con el paso de los meses la relación siguió deteriorándose: llegaron la condena por la causa iniciada por Daniela Cortés, la decisión del club de apartarlo del plantel, su salida definitiva, el juicio que el futbolista inició contra Boca y la demanda de la institución por incumplimiento contractual. Parecía una historia sin retorno.
El acercamiento que terminó en el segundo ciclo
En los últimos meses, sin embargo, el escenario cambió. Sebastián Villa bajó el tono de sus declaraciones y dejó abierta la puerta a un reencuentro. “Riquelme me puede llamar. No le cierro las puertas a nadie”, sostuvo el delantero, que además reconoció contactos con Mauricio Serna para empezar a acercar posiciones.
Del lado de Boca ocurrió algo parecido. Riquelme dejó atrás aquellas críticas públicas, impulsó las negociaciones para desactivar los juicios cruzados entre ambas partes y terminó tomando una decisión que tiempo atrás parecía impensada: volver a buscar al futbolista por el que alguna vez dijo que había “faltado el respeto al club, a la camiseta y a sus compañeros”.
Así, la historia entre Riquelme y Villa dio un giro inesperado. De las críticas frontales, los reclamos judiciales y una relación completamente rota pasaron a un acuerdo para reencontrarse en el club de la Ribera. Boca desembolsará una cifra cercana a los 6,5 millones de dólares y Sebastián Villa cumplirá su segundo ciclo con la camiseta xeneize, en una reconciliación que ya genera polémica entre los hinchas y que marca uno de los cambios de postura más notorios de la gestión del presidente boquense.
