(BUENOS AIRES).- “No me importa no tener un trofeo de Mejor Jugador o no salir en la tapa de los diarios. Me importa que los jugadores y el entrenador confíen en mí (…) Si no llega mi momento y ganamos la final, la copa tiene el mismo tamaño y color”, sentenció Emiliano Martínez a horas de la definición del Mundial 2026. Con esa misma convicción bajo los tres palos, la Selección Argentina buscará este domingo a las 16 (hora argentina) la gloria eterna ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Esa confianza del marplatense hunde sus raíces en la mística de la Selección Argentina en las definiciones por penales, un sello inconfundible en las Copas del Mundo. En Italia 1990, Sergio Goycochea se transformó en leyenda tras tapar remates decisivos frente a Yugoslavia y la anfitriona Italia en semifinales consecutivas, silenciando estadios enteros con una intuición descomunal. Tres décadas más tarde, en Qatar 2022, el propio Dibu emuló esa proeza al detener dos penales clave ante Países Bajos en cuartos y desviar el tiro de Kingsley Coman en la final ante Francia, para que la Selección Argentina conquistara su tercera estrella.
Para el choque del domingo, el entrenador Lionel Scaloni no confirmó el equipo y dejó en claro que la logística jugó en contra. “Nos obligaron a entrenar en un horario que no queríamos, pero tuvimos que hacer uno extraño, rápido, por la conferencia y todo esto. Casi no pudimos probar nada (…) Veremos cómo llegan porque hay jugadores que no están al 100 por 100”, explicó el DT. La delegación aterrizó en Nueva York recién el jueves a la noche, apenas un día después de la exigente semifinal ante Inglaterra, por lo que el margen de prueba fue mínimo.
Con la base casi definida, el cuerpo técnico mantiene un par de incógnitas tácticas de cara al último partido. La defensa sale de memoria con Cristian Romero y Lisandro Martínez en la zaga, acompañados por Nicolás Tagliafico en el lateral izquierdo; por derecha, Nahuel Molina pelea un lugar con Gonzalo Montiel, de buen ingreso en las semifinales. En la mitad de la cancha son fijas Leandro Paredes, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, mientras que la cuarta plaza se debate entre Rodrigo De Paul, Giuliano Simeone y Nicolás González. Adelante no hay dudas: el capitán Lionel Messi —máximo anotador histórico de los mundiales— estará acompañado por Julián Álvarez, aunque Lautaro Martínez también asoma como variante tras su gol agónico ante los ingleses.
El fantasma de los doce pasos sobrevuela cada rincón del MetLife. La historia marca que la primera definición por penales en una Copa del Mundo ocurrió en España 1982, en aquella semifinal entre Alemania Federal y Francia. La tanda más larga se dio en aquel mismo cruce y se repitió en el electrizante Suecia-Rumania de Estados Unidos 1994, con doce remates ejecutados. En esa misma edición se vivió la primera final decidida desde el punto penal, con el recordado fallo de Roberto Baggio que le dio el tetracampeonato a Brasil.
Para llegar a esta instancia, la Selección Argentina dejó en el camino a Inglaterra por 2 a 1 en semifinales con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, en un partido que se quebró sobre el final. España, por su parte, dio el gran golpe del torneo al eliminar a Francia por 2 a 0, con tantos de Mikel Oyarzábal y Pedro Porro.
La cita para definir al nuevo campeón del mundo está pactada para este domingo a las 16 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Con el respaldo de una historia inigualable en las definiciones dramáticas y la frialdad del Dibu Martínez bajo los tres palos, la Selección Argentina irá en busca del bicampeonato en el máximo escenario del fútbol.
