ESPECTÁCULO

Expusieron la verdad detrás de la renuncia del árbitro de la final entre Argentina y España ¡Escándalo total en la FIFA!

 

El juez esloveno colgó el silbato tras la final perdida contra España y el vestuario albiceleste no lo perdona.

 
Selección Argentina
Selección Argentina

(BUENOS AIRES).- “Una semana después de la final del Mundial en Estados Unidos, Slavko Vin?i? concluyó oficialmente su histórica carrera arbitral en la cima del mundo”. Con esa frase, la Asociación de Fútbol de Eslovenia confirmó el retiro del juez de 46 años y desató una ola de reacciones en la Selección Argentina, que una semana antes había perdido la final del Mundial 2026 frente a España con un arbitraje muy cuestionado por el equipo de Lionel Scaloni.

Vin?i? colgó el silbato después de dirigir cuatro partidos en la Copa del Mundo, el último de ellos la definición en el MetLife Stadium de East Rutherford. En esa final, España se impuso 1-0 en tiempo suplementario y el esloveno repartió cuatro tarjetas amarillas —todas para futbolistas argentinos: Leandro Paredes, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Alexis Mac Allister— y expulsó a Enzo Fernández sobre el cierre de los 90 minutos. La Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS) lo declaró igualmente el mejor árbitro del torneo y en Italia recibió el Premio Giulio Campanati como reconocimiento a su desempeño.

El anuncio reavivó las críticas que ya circulaban desde el lado argentino. El criterio disciplinario de Vin?i? en la final fue leído como un gesto de parcialidad, sobre todo porque a España no le mostró ninguna amonestación pese a varias infracciones similares. La expulsión de Enzo Fernández, con una primera amarilla solo por protestar y una segunda por una entrada a destiempo sobre Pau Cubarsí, terminó de inclinar la cancha para la Albiceleste.

Para muchos hinchas y analistas, el retiro inmediato del árbitro después de ese partido alimentó las teorías sobre una definición dirigida. La Selección Argentina ya arrastraba un antecedente negativo con Vin?i?: en el estreno de Qatar 2022 había perdido 2-1 contra Arabia Saudita bajo su arbitraje, un dato que volvió a circular con fuerza tras la final en suelo estadounidense.

El historial personal de Vin?i? también aporta capítulos oscuros. En 2020, durante la pandemia, la policía de Bosnia y Herzegovina lo arrestó en una cabaña de Bijeljina en una redada contra una banda internacional acusada de prostitución, venta ilegal de armas y tráfico de drogas. En el lugar se secuestraron 14 paquetes de cocaína, 10 armas de fuego y más de 10 mil euros en efectivo. El árbitro intentó huir en un bote por el río, pero fue atrapado. “No tengo nada que ver con eso. Acepté una invitación para almorzar, que resultó ser mi mayor error. Me arrepiento de ello. Estaba sentado en una mesa con mi compañía, de repente vino la Policía y sucedió lo que sucedió”, sostuvo entonces Vin?i?. La Federación de Eslovenia respaldó su versión y calificó el episodio como un “malentendido” en el que el juez “estaba en el sitio equivocado en el momento inadecuado”.

La carrera de Vin?i?, que fue árbitro internacional desde 2010, incluyó partidos de máxima exigencia. Dirigió la final de la UEFA Champions League 2024 entre Real Madrid y Borussia Dortmund, la semifinal de la Eurocopa de ese mismo año entre España e Italia y la definición de la Europa League 2022 que ganó Eintracht Frankfurt. La IFFHS lo había elegido segundo mejor árbitro del mundo en 2024.

La coincidencia con otro capítulo doloroso para la Selección Argentina no pasó inadvertida. Edgardo Codesal, el árbitro de la final de Italia 1990 que sancionó el penal de Roberto Sensini sobre Rudi Völler y le dio el título a Alemania, también anunció su retiro inmediatamente después de aquel partido. En ambos casos, la sensación de que la Albiceleste había sido perjudicada en la instancia decisiva se reforzó con la salida intempestiva del juez principal. Treinta y seis años después, el portazo de Vin?i? reaviva la misma desconfianza: para una porción grande del fútbol argentino, el mejor árbitro del Mundial 2026 se va dejando la misma sombra que cubrió a Codesal en 1990.