(BUENOS AIRES).- “Precio elevado”. Así consideraron los clubes europeos el monto que River fijó por Ian Subiabre: 8 millones de dólares. Con ese panorama, la venta del extremo surgido de las inferiores se transformó en un dolor de cabeza para la dirigencia.
Ian Subiabre, que había comenzado el ciclo de Chacho Coudet como titular, perdió terreno y fue apartado del plantel por decisión del entrenador. Desde entonces, la dirigencia trabaja para encontrarle una salida, aunque la tasación de 8 millones de dólares se convirtió en un escollo insalvable: los clubes europeos la consideran “precio elevado”.
El único equipo que avanzó formalmente fue el Midtjylland de Dinamarca, que se acercó con una consulta concreta. Sin embargo, ese destino no convence al futbolista y, por el momento, el atacante no tiene ofertas que cumplan con las pretensiones económicas de River ni que lo seduzcan para emigrar.
Subiabre acumula 44 partidos oficiales con el manto sagrado, en los que convirtió tres goles y aportó tres asistencias. Su debut se dio en un contexto de alta expectativa: desde sus primeros pasos en las inferiores fue señalado como uno de los futbolistas con mayor proyección del club. Pese a ese cartel, el juvenil nunca terminó de consolidarse en la rotación del primer equipo y su lugar en la consideración del cuerpo técnico se fue diluyendo con el correr de los meses.
La relación entre el jugador y la institución se tensó todavía más por los conflictos públicos que Subiabre protagonizó en las últimas semanas. El episodio más reciente fue la difusión de videos en los que se lo ve disputando un torneo amateur sin autorización de la institución, una situación que la dirigencia tomó como una falta grave y que aceleró la decisión de buscarle una salida definitiva.
Mientras intenta resolver el futuro del extremo, el Millonario ya concretó cinco incorporaciones en este mercado de pases. Entre los refuerzos que llegaron a Núñez se destacan los nombres de Nicolás Otamendi y Lucas Beltrán, dos apuestas fuertes para elevar el nivel del plantel. Stefano Di Carlo y la dirigencia mantienen la premisa de priorizar la calidad por sobre la cantidad, pero también necesitan equilibrar las cuentas con una venta importante que, por ahora, no aparece.
A medida que avanza el libro de pases, Subiabre sigue sin definición. En Núñez confían en destrabar la negociación antes del cierre del mercado, aunque la combinación de un precio que los clubes europeos consideran elevado y la negativa del futbolista a la única propuesta formal mantienen la operación completamente estancada.
