(BUENOS AIRES).- El pase estaba encaminado, pero faltaba un detalle que ahora salió a la luz y explica todo lo que pasó el fin de semana. El juvenil que está a punto de convertirse en refuerzo de River no viajó a Córdoba con su equipo y el parte médico habló de una lesión. Según reveló el periodista Hernán Castillo, esa lesión nunca existió: fue una excusa para no jugar y no arriesgar la operación que ya estaba en marcha.
Se trata de Tobías Andrada, el mediocampista de 19 años que llega desde Vélez y que puede debutar mucho antes de lo que se pensaba. Según detalló el periodista, si la firma se completa en las próximas horas, el juvenil quedará habilitado para jugar ante Rosario Central, en lo que sería una presentación inmediata con la camiseta millonaria.
Los números de la operación
Los números de la operación también se conocieron. De acuerdo con lo informado por MilloStats, River adquiere el 60% del pase por 5,5 millones de dólares, con la posibilidad de comprar un 20% adicional si el futbolista cumple determinados objetivos deportivos. El contrato que firmará el volante se extiende hasta 2030, una apuesta a largo plazo por una de las promesas más buscadas del mercado local.
Por qué lo quiere River
El movimiento tiene lógica futbolística para el equipo de Eduardo Coudet. El técnico apenas cuenta con seis futbolistas para el mediocampo y cuatro de ellos cumplen roles similares por el centro: Fausto Vera, Aníbal Moreno, Lucas Silva y Mauro Arambarri. Andrada aporta otra cosa, porque puede jugar como volante interior o abrirse hacia la banda, con despliegue, buen manejo y llegada al área.
Su presente en el Fortín venía en alza. El juvenil tuvo una actuación destacada en el último Mundial Sub 20 y eso disparó el interés de varios clubes, aunque su gran materia pendiente sigue siendo el gol: en Vélez convirtió apenas tres tantos en 36 partidos.
El séptimo refuerzo
De concretarse, Andrada será el séptimo refuerzo de este mercado, después de las llegadas de Nicolás Otamendi, Giovanni González, Mauro Arambarri, Ángel Correa, Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán. La dirigencia se movió con una consigna clara durante toda la ventana: priorizar la calidad por encima de la cantidad, aun con los resultados en contra.
Porque el contexto no acompaña. El Millonario viene de una seguidilla durísima, con la eliminación en Copa Argentina ante Aldosivi, la derrota en el debut del Clausura frente a Barracas Central y la caída ante Gimnasia. En ese escenario, la aparición de una cara nueva en el once puede ser justo lo que el equipo necesita.
