(BUENOS AIRES).- “No queremos pensar más allá del próximo partido”, dijo Thomas Tuchel, entrenador de la Selección de Inglaterra, luego del triunfo 3-2 ante México en los octavos de final del Mundial 2026. Con la clasificación a cuartos asegurada, el técnico alemán bajó cualquier expectativa de un posible cruce con la Selección Argentina en semifinales y puso el foco en lo inmediato.
El partido, disputado el 5 de julio, tuvo a Jude Bellingham como gran figura con dos goles, mientras que Harry Kane sentenció el 3-2 definitivo. México, que ofició de local, jugó con un hombre más durante buena parte del complemento pero no logró torcer el resultado y quedó eliminado del certamen.
Tuchel fue consultado sobre la chance de encontrarse con la Argentina campeona del mundo en una hipotética semifinal y evitó proyectar cualquier escenario de largo plazo. “No queremos pensar más allá del próximo partido”, repitió, y subrayó que el plantel debe concentrarse paso a paso, sin distraerse con cruces que todavía no existen.
El próximo obstáculo para los ingleses será Noruega, que viene de dar el batacazo al eliminar a Brasil. Ese duelo de cuartos de final se presenta como una prueba exigente y el cuerpo técnico prefiere volcar toda la energía en ese rival antes que en elucubraciones sobre la instancia de los cuatro mejores.
El triunfo ante México dejó a Inglaterra con buenas sensaciones, aunque también con desgaste físico. El equipo mostró carácter en un encuentro intenso, con momentos de dominio y otros de sufrimiento. Ahora, la preparación se enfoca de lleno en un rival que llega en alza y que ya demostró que puede dar sorpresas en este Mundial 2026.
El posible cruce con Argentina
A pesar de la cautela del DT, el cuadro del Mundial 2026 mantiene abierta la posibilidad de un choque entre Inglaterra y la Selección Argentina en semifinales si ambos equipos siguen avanzando. El conjunto sudamericano también continúa su camino firme en el torneo y, de superar sus respectivos compromisos de cuartos, se cruzarían en una de las llaves más esperadas.
La actitud de Tuchel refleja una tendencia común entre los entrenadores del torneo: nadie quiere hablar de hipotéticos enfrentamientos futuros para no desenfocar la preparación. Con el nivel de exigencia del Mundial 2026, cualquier distracción puede costar la eliminación.
Mientras Inglaterra celebra el pase y enfoca la mira en Noruega, la posibilidad de un duelo estelar con Argentina queda flotando. Fiel a su libreto, Tuchel prefiere que el tema no invada el vestuario ni quite la atención del desafío más cercano.
