(BUENOS AIRES).- “Nos han llamado de Brasil, México. Estamos analizando, no nos vamos a apurar, nos vamos a sentar a charlar”
La frase es de Martín Suárez, presidente de Tigre, y refleja la postura del club ante los sondeos que recibe por David Romero, el delantero por el que Boca presentó una oferta formal en las últimas horas. Para destrabar la negociación, el Xeneize incluyó los préstamos de Kevin Zenón y Camilo Rey Domenech como parte de la propuesta.
La operación contempla que Boca adquiera el 70% del pase de David Romero y le deje a Tigre el 30% restante, aunque el monto total que desembolsaría el conjunto de la Ribera todavía no trascendió. La intención de la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme es añadir al correntino como el cuarto refuerzo del plantel, en respuesta al pedido público que hizo Rodolfo Arruabarrena después de la dura derrota por 3-0 ante Deportivo Riestra: el entrenador confirmó que ya se trabaja para incorporar un centrodelantero.
Zenón y Rey Domenech aparecen como las fichas que facilitarían el acuerdo, en un contexto donde existe muy buena relación entre Riquelme y el propio Suárez. Mientras las charlas avanzan, David Romero no jugó los últimos dos partidos del Matador por “motivos personales”, una ausencia que coincide justo con el tramo decisivo de la negociación con Boca.
La competencia por el goleador no es menor: Parma y Sevilla también acercaron ofertas, aunque el futbolista preferiría vestir la camiseta azul y oro. A ese escenario se suma la advertencia de Suárez, quien dejó en claro que el club no se apurará a vender pese al interés desde el exterior. “Nos han llamado de Brasil, México. Estamos analizando, no nos vamos a apurar, nos vamos a sentar a charlar”, repasó el titular de Tigre.
El perfil del goleador
A sus 23 años, Romero viene de completar su mejor semestre desde que irrumpió en Primera. Disputó 19 partidos oficiales con Tigre, marcó 11 goles y repartió 2 asistencias, números que explican por qué Arruabarrena y Riquelme pusieron sus ojos en él para reforzar un ataque que necesita mayor peso ofensivo.
Las negociaciones continuarán en los próximos días, con la predisposición de ambas dirigencias como principal señal de que el pase puede encaminarse. Si se superan los obstáculos de la puja internacional, el correntino se convertiría en la cuarta cara nueva del Boca versión Clausura 2026.
