DEPORTES

7 claves del plan de Infantino con el Mundial que la UEFA rechazó de plano

 

La UEFA anunció que sus 55 asociaciones no participarán en competencias FIFA si avanza el plan de crear una filial con inversores privados.

 
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(BUENOS AIRES).- "La Copa del Mundo no está en venta". Con esa frase contundente, la UEFA anunció este jueves que sus 55 asociaciones miembro no participarán en las competencias de la FIFA, una decisión que pone en jaque el Mundial y que tensa al máximo la guerra institucional entre las dos entidades más poderosas del fútbol. La medida responde al rechazo unánime del bloque europeo al plan del presidente Gianni Infantino de crear una filial con inversores privados para explotar los derechos comerciales de los torneos.

El proyecto, revelado por la prensa británica y confirmado luego por la FIFA, propone la creación de la FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa controlada por el organismo que gestionaría la transmisión, el patrocinio, la venta de entradas y las licencias de todos los campeonatos. Según el esquema oficial, la FIFA mantendría al menos el 80% del capital social y no cedería la gobernanza del fútbol. Sin embargo, la sola posibilidad de transferir hasta un 20% a inversores externos encendió una crisis sin precedentes en el tablero internacional.

La UEFA denunció que la propuesta fue concebida "en secreto" y sin consulta significativa, y que Infantino envió una carta a las 211 federaciones miembro con un ultimátum para que definan su postura antes del 19 de septiembre de 2026. "Hoy nos hemos enterado del plazo que la FIFA ha fijado para que las federaciones apoyen sus propuestas o se les retirará la oferta de pago único. Esto lo dice todo sobre este plan", señaló la entidad europea en un comunicado. La carta de Infantino ofrece un paquete de financiación de 10.000 millones de dólares, de los cuales 40 millones llegarían a cada federación que acepte; si lo rechazan, el total a repartir baja a 2.700 millones.

Las dudas cruzan los continentes

La preocupación por la falta de debido proceso no se limita a Europa. La Concacaf afirmó que "solo tuvo conocimiento de este asunto a través de la prensa" y se mostró "profundamente preocupada" por la ausencia de debates previos. En la misma línea, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) lamentó que un tema de esa magnitud se difundiera en los medios antes de que sus miembros pudieran analizarlo, y reclamó que las decisiones que redefinan el futuro comercial del deporte requieren una participación exhaustiva de las confederaciones.

El sindicato de futbolistas FIFPRO advirtió que transformar el Mundial en un activo de capital privado "modificaría de forma fundamental e irreversible los incentivos" que sustentan las competencias, mientras que la asociación European Leagues lanzó un comunicado igual de duro: "El Mundial no debería estar en venta. No es un activo de capital privado del presidente de la FIFA". A pesar del frente de rechazo, la UEFA enfrenta un escenario con matices internos: el presidente de la federación de la República Checa, David Trunda, dijo ver beneficios prácticos en la colaboración con Infantino y afirmó que puede ver "el impacto positivo de las intenciones de la FIFA".

La crisis ya tiene en el horizonte un primer torneo bajo amenaza de boicot: la Copa del Mundo femenina que empieza el 24 de junio de 2027 en Brasil. Mientras distintas fuentes alertan que Europa evalúa todas las opciones, incluido un retiro masivo de las competiciones FIFA, la pelota queda en manos de las 211 federaciones, que tienen 53 días para decidir. Si el plan no prospera, el programa Forward de la FIFA contempla una ampliación de 2.700 millones de dólares, muy lejos de los 10.000 millones que Infantino puso sobre la mesa como zanahoria financiera para un sí que, por ahora, el fútbol europeo le niega de manera unánime.