(BUENOS AIRES).- Sebastián Villa volvió a Boca este lunes 13 de julio. Juan Román Riquelme volvió a insistir por el colombiano, convencido de que el equipo necesitaba recuperar a un futbolista “explosivo, desequilibrante y determinante en el fútbol local”, justo lo que no encontró en ninguno de los refuerzos ofensivos que llegaron mientras Villa estuvo y, sobre todo, desde que se fue.
La salida unilateral de Villa en 2023 abrió una búsqueda de delanteros, extremos y segundas puntas que, con aciertos y fracasos, nunca terminó de cubrir ese perfil. A continuación, caso por caso, todos los atacantes que la dirigencia sumó al plantel en los últimos años.
Nicolás Orsini llegó desde Lanús en 2021. Aunque venía de un buen presente en el Granate, nunca logró trasladar ese nivel a la camiseta de Boca y quedó marcado por una sequía goleadora. Disputó 36 partidos y convirtió 3 goles antes de salir a préstamo a Unión y Platense, para finalmente rescindir su contrato en este 2026. En ese mismo mercado también aterrizó Norberto Briasco desde Huracán. Nunca logró asentarse: alternó algunas chances, perdió terreno y salió cedido dos veces, primero a Gimnasia en 2024 y después a Barracas Central. Con Boca sumó 56 partidos y 4 goles.
Darío Benedetto tuvo una segunda etapa cargada de expectativa por los goles de su primer ciclo, pero las lesiones, la falta de continuidad y aquel cortocircuito con Diego Martínez le impidieron recuperar protagonismo. En ese regreso jugó 32 partidos y marcó 8 goles, para un total en el club de 172 encuentros y 71 tantos. Miguel Merentiel fue la excepción: se consolidó a fuerza de goles y entrega hasta transformarse en referente y uno de los capitanes. Ya acumula 164 partidos y 56 goles en Boca.
Edinson Cavani llegó en 2023 con una Bombonera explotada por su jerarquía. Tuvo pasajes de calidad y goles importantes, pero el rendimiento se mezcló con molestias físicas y errores insólitos, como aquel penal frente a Alianza Lima. Su ciclo se cerró con la vuelta de Arruabarrena y un saldo de 81 partidos y 28 goles. Lucas Janson, otra apuesta de Riquelme en 2023, arrancó con participación y llegó a ser titular, pero fue perdiendo lugar hasta quedar marginado. Totalizó 51 partidos y 3 goles.
Milton Giménez llegó de Banfield en 2024 y, a pesar de la competencia, mantiene un buen promedio: 21 goles en 70 presentaciones. Brian Aguirre arribó desde Newell’s ese mismo año y empezó como fija para Diego Martínez y Fernando Gago, aunque el bajo rendimiento lo fue borrando. En 2026 se fue a préstamo por un año a Estudiantes, tras 38 partidos y 4 goles. Alan Velasco, la gran apuesta de 10 millones en 2025, alternó titularidades, quedó marcado por el penal errado ante Alianza Lima y hoy se ubica como un jugador a recuperar: suma 40 partidos y 3 goles.
Adam Bareiro, delantero al que Riquelme siempre miró con buenos ojos, llegó a comienzos de 2026 desde Brasil. Respondió rápido, se transformó en un acierto ofensivo y ahora se recupera de un desgarro para volver en el segundo semestre. Lleva 14 partidos y 6 goles en su corta estadía.
