(BUENOS AIRES).- "Tendría que tener prohibida la entrada a La Bombonera", escribió un hincha de Boca en redes sociales. La reacción resume el clima de división que generó la inminente vuelta de Sebastián Villa al club desde Independiente Rivadavia después de tres años. La posibilidad del regreso partió la opinión de los simpatizantes xeneizes, con un porcentaje ligeramente mayor de rechazo.
Del lado de quienes bancan al extremo colombiano, los comentarios apuntan sobre todo a lo futbolístico. "Es el único que puede marcar diferencia", "Que vuelva" y "Nunca se tendría que haber ido" fueron algunos de los mensajes de apoyo que circulan entre quienes valoran su capacidad ofensiva y su presente en el fútbol argentino.
En la vereda opuesta, la resistencia es más fuerte y mezcla el enojo con la memoria de su salida. "De ninguna manera", "Nos dejó en banda" y "No puede venir alguien que quiso jugar en River" sentenciaron otros hinchas. Las aguas quedaron muy divididas y en ese segundo grupo se le achacan "ciertas actitudes y temas judiciales" que marcaron su ciclo anterior en la institución.
Sebastián Villa se fue de Boca en 2023 tras una serie de conflictos que incluyeron acciones legales cruzadas con el club. Desde entonces, el colombiano rearmó su carrera en Independiente Rivadavia, donde se convirtió en una de las figuras del fútbol argentino y volvió a meterse en el radar de la dirigencia xeneize.
La negociación contrarreloj
Mientras la hinchada debate, la dirigencia avanza en las tratativas para cerrar al refuerzo. La operación con Independiente Rivadavia ronda los 7 millones de dólares más impuestos. Boca ofreció 5 millones al contado y uno más a pagar en 2027, una propuesta que en principio no fue aceptada pero que, tras nuevas charlas, acercó a las partes y la transferencia quedó muy cerca de concretarse.
La comisión directiva que encabeza Juan Román Riquelme aceleró la búsqueda de Sebastián Villa a pesar del fuerte rechazo de un sector de la hinchada. El argumento principal es la necesidad de incorporar a un jugador desequilibrante en la ofensiva, una falencia que el plantel arrastra desde el arranque del semestre.
El club tiene tiempo hasta el 10 de marzo para sumar un refuerzo. La inminente salida de Lucas Blondel a préstamo a Huracán liberará un cupo en el plantel y allana el camino administrativo para que Sebastián Villa vuelva a ponerse la camiseta auriazul en los próximos días.
