(BUENOS AIRES).- «No pueden salir, están atrapadas», dijo el periodista Martín Candalaft. Las hijas de Wanda Nara y Mauro Icardi quedaron varadas en Italia porque el futbolista se niega a firmar la renovación de los pasaportes que les robaron días atrás en la casa que la empresaria tiene en Milán.
El robo ocurrió hace algunos días en la vivienda de Wanda Nara. Entre los objetos que se llevaron los ladrones estaban los pasaportes de Francesca e Isabella, las dos nenas que la conductora tuvo con Icardi. Lo que parecía un trámite sencillo en el consulado se transformó en un bloqueo: para emitir nuevos documentos se necesitan las firmas de ambos padres, y la de Icardi no aparece ni asoma en el horizonte.
Desde el entorno del futbolista responden con otra versión. El periodista Santiago Riva Roy expresó la postura que predomina en ese círculo: «Wanda las abandonó (a sus hijas), las sometió a esta situación y no le creen el hecho delictivo». Allí insisten en que Wanda Nara está «mal asesorada» y que ella misma hizo desaparecer los pasaportes.
La sospecha detrás del robo
La reconstrucción del episodio que hizo Wanda Nara alimentó sus peores sospechas. Contó que los tres ladrones fueron directamente al cuarto principal —un espacio que describió como difícil de encontrar sin conocer la casa—, dejaron otros objetos de valor y se llevaron puntualmente la documentación de las chicas. Esa precisión encendió las alarmas de los carabineros italianos y llevó a Nara a ofrecer una recompensa de 100 mil dólares para quien aporte datos sobre los responsables.
La madre de la empresaria, Nora Colosimo, se mantuvo cauta pero sin cerrar la puerta a ninguna hipótesis. «No sé si viene del lado de Mauro, eso lo va a determinar la justicia. Lo que te digo es que acá se va a descubrir quién fue», sostuvo.
Para Wanda, la negativa a firmar no es caprichosa sino estratégica. El periodista Guido Zaffora, tras hablar por teléfono con ella, reveló cuál es el temor concreto: «La intención de Mauro Icardi es que las nenas se queden en la comunidad europea». Zaffora sumó que el futbolista —actualmente sin club— le habría dicho a una de sus hijas que se van a quedar en Italia, en una casa más linda, en una conversación que Colosimo escuchó. Un detalle que el entorno de Nara considera clave para entender la estrategia de Icardi: retener a las nenas en Europa para luego aplicar una restricción internacional.
La pulseada entra ahora en un terreno judicial con plazos que corren. La abogada de Wanda Nara, Ana Rosenfeld, advirtió que si Icardi no firma, caducará una resolución del juez Hagopian y se disparará una nueva multa. Mientras tanto, las dos nenas siguen sin pasaportes y sin poder moverse de Italia.
