(BUENOS AIRES).- “Mira Acabo de ver todo lo que present tambi la defensora de menores que est a cargo de esta situaci y tambi pidi la prohibici de salida del pa”, dijo Wanda Nara al confirmar que la Justicia ya interviene en el conflicto con Mauro Icardi, quien todavía no firmó la autorización para que sus hijas puedan viajar a la Argentina y comenzar el colegio.
La urgencia por la rúbrica es total. Las hijas de la ex pareja están varadas en Italia, mientras que el futbolista se encuentra en el país. “Pidiendo por favor que este hombre firme para que estas niñas puedan el lunes empezar el colegio”, rogó una panelista televisiva, en un reflejo de la desesperación por la situación de las menores, que necesitan ese permiso para subirse a un avión. Las nenas están judicializadas en la Argentina y cada hora que pasa sin la firma paterna las aleja del arranque de clases.
El descargo ante la Justicia
Nara leyó el expediente de restitución y reveló que Icardi respondió que “si bien él no juega en Turquía, es un país donde él quiere vivir”. La conductora sostuvo que esa estrategia busca desorientar el proceso local: “Yo no creo que dude de las nenas, lo que sí creo que utilizan a la justicia para confundirla constantemente”.
A ese planteo le sumó una denuncia por lo que definió como un plan sistemático durante la relación. “Era prohibido trabajar, prohibido viajar, prohibido ver a tu papá, prohibido ver a tu ex”, enumeró, en lo que describió como un mecanismo de control que sobrepasaba los límites de un simple conflicto de pareja. Y agregó: “Con Maxi nos sentamos una tarde, que estuvimos los dos solos, que habrán sido varias horas de mates. Y nada, y Maxi entendió que muchas de las cosas, por no decirte todas, eran muy gestionadas, planeadas y orquestadas por él”.
La propia Wanda Nara contó el momento en que tomó dimensión del riesgo. “Yo pude, después de mucho trabajo, mucho, pero mucho, mucho, mucho trabajo, escaparme antes de una tragedia, antes de que pasara algo que no lo sé ni yo, ni ustedes, ni nadie”, confesó. Según su relato, una jueza italiana le advirtió que “no hay manera que una jueza en Turquía te dé la restitución de nenas, hijas de una mamá argentina. Acá en Italia, tus hijas son italianas, yo no te daría la restitución de unas nenas, porque acá en Italia tienen que estar con la mamá”.
A pesar de la contundencia de ese testimonio, el caso está lejos de ser lineal. “Es una confusión enorme. No sabes quién es el malo y quién es el bueno”, analizó otra de las voces del panel, marcando la delgada línea que separa a las víctimas de los victimarios en esta guerra sin tregua. “Y Sarri está en la Argentina, mientras las niñas están varadas en Italia, cosa rarísima”, había señalado antes esa misma panelista, al poner el foco en la paradoja geográfica que atraviesan las menores.
Lo que no admite confusión es el calendario inmediato. Las chicas están judicializadas en la Argentina y el lunes es la fecha límite para que Mauro Icardi estampe la firma. Sin ese trazo, el arranque de clases quedará en suspenso y el conflicto sumará un nuevo capítulo judicial con la prohibición de salida del país que ya pidió la defensora de menores a cargo de la causa.
