(BUENOS AIRES).- "Yo soñaba con llegar a la final con ella y nada… es algo más que tengo que superar en este juego", confesó entre lágrimas Sol Abraham al recibir la noticia de que su amiga queda fuera de Gran Hermano: Generación Dorada. La participante quebró en llanto al enterarse de la baja definitiva de Cinzia Francischiello, quien no podrá regresar a la casa tras el accidente que sufrió.
Sol se sentía muy acompañada por Cinzia dentro del juego y hasta se imaginaba junto a ella en la instancia final. "Quiero mandarle un beso muy grande a Cin, que fue mi compañera acá desde el primer día, que la quiero muchísimo y que lamento mucho lo que le pasó", dijo, completamente quebrada.
Sin poder contener la angustia, la participante dejó en claro lo que significaba Cinzia para ella dentro de la competencia. "La voy a extrañar mucho y para mí me va a hacer mucha falta", atinó a decir, visiblemente afectada por la salida de su amiga.
El accidente que dejó fuera de juego a Cinzia
Todo ocurrió mientras Cinzia se encontraba en el cuarto junto a Sol Abraham. En medio de una corrida dentro de la habitación, perdió el equilibrio, cayó de espaldas y se dio un fuerte golpe, una escena que generó alarma entre quienes seguían la transmisión en vivo. A los pocos segundos, la producción de Gran Hermano decidió cortar la señal.
Horas más tarde, las redes oficiales de Gran Hermano emitieron un comunicado. "En la mañana de hoy, Cinzia sufrió una caída en su habitación. Fue atendida rápidamente y trasladada a una clínica cercana", comenzó diciendo el texto, que agregó que los estudios confirmaron una leve lesión en sus vértebras que requiere reposo. Por ese motivo, la producción confirmó que no podrá volver a la casa y queda fuera de competencia.
La profunda tristeza de Sol no pasó inadvertida y en las redes sociales ya circulan versiones que apuntan a que la participante podría dar un paso al costado, golpeada anímicamente por lo que le tocó vivir a Cinzia. Por el momento, Sol sigue con la cabeza puesta en el juego, aunque lo que pasó todavía se nota. La casa de Gran Hermano deberá reacomodarse tras una baja que cambia por completo el desarrollo de la competencia.
El impacto de la salida de Cinzia también se sintió fuerte entre los seguidores del reality. La caída, que obligó a cortar la transmisión en vivo apenas ocurrió, dejó en vilo a la audiencia hasta la confirmación oficial del diagnóstico. La lesión vertebral, aunque leve, exige un reposo que le impide a la participante continuar en el encierro.
Mientras tanto, Sol enfrenta el desafío de seguir en carrera sin quien era su principal sostén dentro de la casa. Las próximas horas serán clave para ver cómo asimila el golpe anímico y si logra reenfocarse en la competencia sin su compañera desde el primer día.
