ESPECTÁCULO

«Es mi debilidad»: la confesión de Yanina Latorre sobre por qué su hija Lola es su preferida

 

«Cuando me tocás a Lola», disparó la panelista.

 
Yanina Latorre
Yanina Latorre

(BUENOS AIRES).- “Yo sufrí tanto para tenerla que no puedo tolerar que me la toques.” La frase de Yanina Latorre resume el vínculo profundo que mantiene con su hija, Lola Latorre, a quien concibió después de años de pérdidas de embarazos y tratamientos de fertilidad.

La conductora habló en el programa El Observador sobre el largo camino que recorrió para convertirse en madre. “Yo perdí muchos embarazos, tuve muchos problemas para tener hijos. Hice muchos tratamientos”, recordó. Durante los nueve meses de gestación de Lola debió aplicarse inyecciones a diario para evitar un nuevo aborto espontáneo. “Fue para sostener el embarazo”, explicó.

Yanina Latorre contó que incluso buscó alternativas en el exterior hasta que finalmente llegó Lola. “Yo hice de todo, tratamientos afuera, hasta que llegó Lola. Me costó mucho”, afirmó. La panelista atravesó múltiples procedimientos médicos sin éxito antes de ese embarazo, y esa experiencia marcó la relación con su hija de una manera singular.

Hoy Lola tiene 24 años, vive en Estados Unidos, trabaja y ya es abogada. Su madre la describió como una chica “impoluta”, que además habla inglés y es “buena hija, buena nieta, buena hermana”. Fue justamente esa historia de sufrimiento la que llevó a Yanina Latorre a advertir con dureza a quienes la critican.

“Quiero que sepan los boludos, cuando me tocás a Lola… alguna pendeja que quiere cámara. La chica es impoluta, ahora está en Estados Unidos trabajando, es abogada, habla inglés, es buena hija, buena nieta, buena hermana… Yo sufrí tanto para tenerla que no puedo tolerar que me la toques”, disparó la conductora.

La protección de Yanina sobre Lola llega incluso al punto de establecer reglas estrictas dentro de su casa. “En mi casa no la reta nadie a Lola. La única que le puede decir algo soy yo… ni mi mamá, ni Diego”, aseguró. Y remarcó: “Es mi debilidad”.

La declaración completa expuso el lugar innegociable que ocupa Lola en su vida, fruto de un camino que la conductora calificó como muy doloroso y que hoy la mantiene en estado de alerta ante cualquier crítica hacia su hija. “Cuando me tocás a Lola”, repitió, no hay margen para la réplica.