(BUENOS AIRES).- “Quiere salir del club en este mercado de pases”. La postela transmitió el propio Exequiel Zeballos en una charla con Rodolfo Arruabarrena, y la respuesta del DT fue inmediata: lo apartó del entrenamiento matutino del miércoles en la pretemporada de Boca. El delantero, de 24 años, corre de atrás en la consideración del Vasco y difícilmente sea tenido en cuenta para los amistosos venideros.
Según contó el periodista Augusto César, Arruabarrena decidió que Zeballos no formara parte de la práctica de fútbol durante la mañana del 1° de julio. La determinación del cuerpo técnico se conoció apenas unas horas después de que el jugador ratificara su deseo de emigrar. En la misma línea, el futbolista tampoco respondió a la oferta de renovación que la dirigencia le acercó hace tres meses, cuando su contrato entraba en su fase final.
El Changuito esperaba una propuesta formal desde Europa que nunca llegó. Su representante había deslizado al club presidido por Juan Román Riquelme la posibilidad de un avance concreto desde Napoli, club al que luego se sumó el nombre de Fiorentina como interesado. Sin embargo, pasaron las semanas sin que ninguna de las dos instituciones italianas —ni otras del Viejo Continente— formalizaran un sondeo firme.
Mientras el mercado europeo sigue abierto hasta el 31 de agosto, el tiempo corre para todas las partes. En Boca dejaron clara su posición: si el jugador quiere renovar, la propuesta sigue en pie y puede firmarla cuando lo desee. Pero si no hay acuerdo ni oferta del exterior, el panorama se ensombrece. Zeballos quedará en libertad de acción a fin de año y, desde este mismo julio, está habilitado a rubricar un precontrato con cualquier otro equipo para sumarse a partir de enero de 2027.
La posibilidad de negociar en condición de libre es una carta que el extremo tiene sobre la mesa, aunque su prioridad manifiesta es concretar una transferencia en el actual período de pases para dejarle un ingreso al club que lo formó. Fuentes cercanas al predio de Ezeiza indicaron que el futbolista no solo fue marginado del ensayo táctico, sino que además corre serio riesgo de no integrar la nómina para los próximos encuentros preparatorios.
Arruabarrena ya había mostrado mano firme con otros jugadores en su regreso al banco xeneize, y la situación de Zeballos no parece ser una excepción. Con la postura del delantero claramente inclinada hacia la salida y sin una oferta exterior inminente, el vestuario aguarda una definición que todavía no asoma. Las próximas semanas serán determinantes para saber si el Changuito consigue destino en Europa o si el alejamiento se convierte en un cisma más prolongado dentro del segundo semestre del año.
