(BUENOS AIRES).- «Que hagan como la Champions, pero en toda América. Ahí nos vamos a dar cuenta en qué posición está cada uno. Que compitan y vean quién es mejor, como en Europa», sostuvo Matías Almeyda, entrenador de Rayados de Monterrey. La propuesta del técnico argentino es crear una competencia similar a la Liga de Campeones europea que reúna a los mejores equipos de todo el continente.
La idea del exentrenador de River apunta a generar una competencia continental que permita medir en igualdad de condiciones a los clubes de las diferentes confederaciones. Hoy, Sudamérica y Norteamérica cuentan con torneos separados y solo se enfrentan en determinadas competencias o instancias internacionales. La Copa Libertadores y la Copa de Campeones de la CONCACAF funcionan como espejos lejanos, sin un espacio común que cruce a sus protagonistas de manera regular.
El principal atractivo sería enfrentar a grandes equipos de México, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay y el resto de los países del continente. Para Almeyda, ese formato permitiría establecer una especie de ranking deportivo real: que los clubes compitan y demuestren dentro de la cancha quién está por encima del resto. El técnico tomó como referencia directa el modelo europeo, donde la Champions League reúne temporada tras temporada a los mejores de las distintas ligas.
La creación de una Champions Americana, además, elevaría la exigencia de los clubes de todo el continente y generaría partidos de enorme repercusión internacional. La propuesta ya generó repercusión y abrió una pregunta inevitable: ¿qué pasaría si Boca, River, Flamengo, Palmeiras, Monterrey, América, Inter Miami y los grandes de Estados Unidos pudieran enfrentarse durante toda una temporada? El atractivo comercial y deportivo de esos cruces resulta evidente para cualquier análisis del negocio del fútbol.
La puesta en práctica no es sencilla. Las diferencias entre las estructuras de CONMEBOL y CONCACAF, los calendarios y las distancias que deberían afrontar los equipos aparecen como los principales obstáculos. Un torneo de ese alcance obligaría a coordinar dos confederaciones con lógicas administrativas y ventanas de competencia distintas, además de traslados larguísimos entre países.
El técnico argentino consideró que una competencia de ese estilo dejaría atrás las discusiones sobre qué país o liga tiene los mejores equipos. La respuesta, según su planteo, estaría directamente en los resultados. «Que compitan y vean quién es mejor, como en Europa», insistió.
La Champions Americana es, por ahora, solo una idea de Almeyda y no tiene implementación concreta. El entrenador dejó claro que quiere ver a los mejores de todo el continente competir entre sí para determinar quién está realmente en la cima del fútbol americano, un debate que suele darse más en los papeles que en la cancha. Su propuesta deja planteada la discusión de fondo sobre el futuro del fútbol continental.
