(BUENOS AIRES).- “Flaco, es un arquerazo”, contó Alejandro Veiga que le dijeron en Vélez sobre Álvaro Montero, el arquero colombiano de Boca que enfrenta un presente cargado de críticas en el arco xeneize. A pesar de los cuestionamientos de los hinchas, el prosecretario del club y el entrenador Rodolfo Arruabarrena le renovaron el respaldo a Montero en la previa del partido de esta tarde por la Copa Sudamericana.
Álvaro Montero volvió a quedar señalado el último fin de semana tras el empate 1-1 ante Vélez en el estadio Tomás Adolfo Ducó, donde Diego Valdés lo sorprendió con un remate de tiro libre al primer palo para marcar el 0-1. Santiago Ascacíbar igualó a los 39 minutos y el guardameta tuvo después intervenciones clave para evitar la derrota, pero la jugada del gol reavivó un debate que ya se había instalado tras la caída 3-0 frente a Deportivo Riestra en la primera jornada del Torneo Clausura, certamen en el que Boca marcha séptimo con cinco puntos.
Veiga salió a bancar a Montero con una comparación gráfica. “Jugar en Boca es difícil, el arco de Boca mide dos metros más que los demás”, explicó el dirigente, y confió en que la adaptación terminará de afirmar al colombiano. “Cuando se asiente, será como dice la gente de Vélez, confío porque cuando lo vi me gustó mucho y me confirmaron que es un arquerazo”, agregó.
El respaldo a Álvaro Montero también llegó desde el banco. “Estoy contento, se está adaptando al mundo Boca. Ha respondido y cada vez responde mejor. Tendrá todo nuestro apoyo al adaptarse a un mundo nuevo al que estaba acostumbrado. Boca es diferente”, sostuvo Arruabarrena en los últimos días. En la misma línea, el entrenador colombiano Miguel Cadavid opinó que el arquero no llegó como una apuesta improvisada: “No están haciendo experimentos con él. Lo llevaron para reforzar el arco de Boca, porque le vieron grandes condiciones, las debe ratificar, mostrar lo que sabe hacer. Con él aspiran ser campeones, entonces debe estar seguro de eso y trabajar mentalmente”.
La presión que soporta Montero se potencia en un contexto institucional caliente. “La gente nos puteó como nunca”, reconoció Veiga sobre el enojo de los hinchas por la localía fuera de La Bombonera, obligada por obras de mantenimiento que incluyeron vestuarios, drenajes, un nuevo patio de comidas y la puesta a punto del estadio. El propio prosecretario admitió los cuestionamientos sin excusas: “Por más explicaciones lógicas que des, la gente te va a putear igual. Hay que fumarse la puteada, la gente está enojada, hay que fumársela y hay que asumirlo”.
Este martes, frente a Deportivo Recoleta de Paraguay por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, Montero se mantendrá en el arco pese a las resistencias y el equipo formaría con Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco en defensa; Leandro Paredes, Milton Delgado y Santiago Ascacíbar en el medio; y Tomás Aranda, Leonel Flores y Miguel Merentiel en ataque. Sebastián Villa iría al banco de suplentes, a la espera de la recuperación de Enner Valencia para la vuelta.
El partido se jugará desde las 17 en el Ducó y marcará, además, el cierre de la gira de Boca lejos de su casa. “Afortunadamente el cambio de localía termina mañana”, había dicho Veiga, en una frase que pauta un alivio institucional mientras el arco colombiano busca transformar los murmullos en aplausos.
