ESPECTÁCULO

“Nunca más se preocupó”: Ana Rosenfeld contó el secreto de Mauro Icardi en Italia

 

La abogada de Wanda Nara reveló que Icardi supo del robo desde el primer momento y que nunca más se interesó por sus hijas.

 
Ana Rosenfeld
Ana Rosenfeld

(BUENOS AIRES).- “Lo que dice es mentira”. Con esa frase, Ana Rosenfeld, abogada de Wanda Nara, salió al cruce de las versiones que circularon sobre la conducta de Mauro Icardi tras el robo que sufrió la familia el 19 de julio pasado. La letrada aseguró que el futbolista supo del hecho desde el primer momento y detalló que después nunca más se preocupó por saber cómo estaban sus dos hijas.

Rosenfeld reconstruyó la secuencia a partir del testimonio de la licenciada Matera, a quien presentó como una testigo “absolutamente ajena a Wanda y a Mauro”. La profesional, que estaba en el mismo huso horario que la letrada, siguió minuto a minuto el estado de las chicas desde el día del asalto. “Primero, Mauro Icardi sabía perfectamente del robo, en su primer momento se interiorizó y después nunca más se preocupó por saber ni cómo estaban las nenas, cómo vivieron ese trauma, cómo siguen esas nenas”, afirmó Ana Rosenfeld.

La actitud de Icardi en Italia fue el nudo central de la exposición. La letrada explicó que la ley italiana exige un consentimiento expreso de ambos padres a través de un enlace digital para tramitar la documentación de las menores. Según su relato, Icardi jamás completó ese paso. La Justicia primero le fijó un plazo de 48 horas y después lo redujo a 24, pero él viajó a Italia sin resultado alguno. En la audiencia, cuando el juez le preguntó para qué había ido, respondió que no encontró dónde firmar. “Fue una panadería a buscar un pedazo de carne, no sé qué fue”, ironizó Rosenfeld.

La abogada desmintió que no hubiera un canal de contacto. “La licenciada le mandaba mensajes y nunca contestó. Nunca”, repitió. Y vinculó esa conducta con lo que, para ella, eran mentiras reiteradas hacia sus hijas y hacia Wanda. “Les dijo, no, ¿cómo que no? Sí, vamos a firmar, sí, vamos. Va a estar todo en el expediente”, afirmó sobre las promesas que atribuye a Icardi. Con el mismo tono, desestimó la postura de Elba Marcovecchio, actual pareja del futbolista, que había negado la existencia del trámite: “Ella niega porque niega, porque mentira”. Ana Rosenfeld aclaró que no salió a contestarle a Marcovecchio sino a que “las cosas sean claras”, y remarcó: “Acá se trata de la verdad”.

La deuda alimentaria y la restitución internacional

La letrada también vinculó la situación judicial con la desvinculación de Icardi de su último club. “El día que el Galatasaray sacó un comunicado diciendo que el señor Mauro Icardi no pertenece más a ese club, automáticamente no hay ninguna necesidad de que vuelvan las niñas a Turquía”, razonó. Sostuvo que el expediente de restitución internacional que se tramita “perdió vigencia” y podría declararse abstracto porque, según su descripción, el jugador “no tiene club, no tiene contrato, no tiene domicilio, no tiene casa, no tiene nada en Turquía”.

En el plano económico, Ana Rosenfeld admitió que la otra parte pidió una reducción provisoria de la cuota alimentaria, pero subrayó que Icardi arrastra una deuda acumulada. “Pagó hasta abril nada más”, precisó, y calculó que los meses impagos —mayo, junio, julio y agosto— suman un piso de 120 mil dólares, más los intereses y las multas que corren en el expediente. También confirmó que una transferencia anterior, respaldada con un recibo en turco, demoró diez días en impactar. Cuando le preguntaron si Icardi tiene dinero para afrontar el pago, la respuesta fue contundente y en presente: “Sí tiene”.