(BUENOS AIRES).- El programa de Ángel de Brito dedicó parte de su emisión a la emotiva despedida de Lionel Messi a su padre y repasó el Mundial que el capitán argentino jugó sabiendo que su papá se estaba muriendo. En el panel se planteó la pregunta central: ¿a dónde lo llevó esa exigencia? La respuesta fue directa: «No, obviamente a mi papá y a la exigencia de tener que jugar un mundial sabiendo que tu papá se está muriendo.»
Jorge, el padre de Messi, intentó convencerlo de que disputara el torneo. La carta publicada en la despedida deja claro que Jorge lo quiso convencer y que le dijo «hacelo, hacelo Leo».
Messi ya había ganado el Mundial cuatro años antes. Afrontó la competencia como un profesional: «Atravesar todo el mundial bancársela como profesional», se remarcó en el ciclo de Ángel de Brito. Los panelistas destacaron que podría haberse quedado en su casa para acompañar a su padre, pero eligió cumplir con la exigencia del torneo.
La despedida y el apoyo familiar
En su publicación de despedida, Messi relató que hablaron todos los temas y que no había nada más que pudieran decirse. Según contaron en el programa, al final del posteo el futbolista termina diciendo: «hablamos todos, no había nada más que nos podamos decir».
Los panelistas de Ángel de Brito subrayaron que eso es lo más gratificante en un vínculo. También se habló de la dureza del final de ese tipo de enfermedades, con una frase contundente: «hay que ponerle el cuerpo al final a ver una persona que sufre y sufre y esto no se termina».
Su madre, Celia, lo sostuvo durante el Mundial. Messi contó que ella le decía «como que ibas a llegar para verme». Jorge, en tanto, lo acompañó desde los inicios de su carrera, desde que pateó por primera vez una pelota.
En el programa se destacaron los valores del capitán argentino como ser humano «más allá del mejor jugador del planeta y de la historia». Según explicaron, se trataba de un hijo despidiendo a su padre, no importa que fuera Messi: en ese trance cualquier persona se iguala a él.
En el último partido del Mundial, Messi no pudo ganar la copa que quería levantar para su papá. Después del encuentro, estuvo varios minutos sentado en el campo de juego con la mirada hacia arriba. «Uno decía qué estará pensando, qué estará sintiendo», recordaron en el ciclo de Ángel de Brito.
El dolor que atravesaba era inmenso, pero no lo exteriorizó. «Era inimaginable ese dolor inmenso que él sentía, porque no lo demostró», señalaron. En el panel también se mencionó que Messi está cerca del retiro por su edad, y que su padre no podrá acompañarlo en ese cierre de carrera: una ausencia que, según el programa, será particularmente dura para él.
