(BUENOS AIRES).- “Tenemos que ganar”, afirmó Rodolfo Arruabarrena después del empate 1-1 de Boca ante Racing en el Cilindro. Arruabarrena sostuvo que el equipo necesita resultados positivos y explicó que todavía está lejos de la versión que pretende. El entrenador valoró algunos pasajes del rendimiento, pero dejó claro que Boca no puede acostumbrarse a sumar de a uno.
El empate dejó a Boca con 7 de los 18 puntos disputados en el Torneo Clausura y afuera de los ocho primeros puestos por diferencia de gol. El equipo mostró buenos momentos, generó situaciones para ganar y tuvo el penal convertido por Marcos Rojo, pero consiguió la igualdad a través de Miguel Merentiel y no encontró el segundo gol. La falta de contundencia volvió a quedar expuesta como uno de los problemas del comienzo del campeonato. El resultado tampoco le permitió acercarse a los primeros puestos. En la Tabla Anual, además, Boca se mantiene cerca de la zona de clasificación a la Copa Libertadores 2027.
Arruabarrena reconoció que todavía queda trabajo para alcanzar el funcionamiento que busca. “Falta muchísimo para el equipo que pretendo. Jugamos bien, pero no me conformo”, explicó el entrenador. Su evaluación combinó el reconocimiento por el juego mostrado con la exigencia de que esos pasajes se traduzcan en triunfos.
Arruabarrena también ubicó la obligación de ganar en el centro de su mensaje para el plantel. “Estamos en Boca y no podemos conformarnos, tenemos que ganar, tratar de ser protagonistas en todos los torneos”, manifestó. El técnico planteó que competir no alcanza y que el equipo debe intentar imponerse en cada torneo que dispute.
El juego de Boca fue reivindicado por el propio entrenador como una de las herramientas que tiene el equipo. “El juego lo tenemos. Tengo buen pie, pero tenemos que ganar”, afirmó Arruabarrena. La frase reflejó su análisis: el conjunto cuenta con futbolistas capaces de manejar la pelota y generar juego, aunque todavía debe acompañar ese recurso con resultados.
El calendario de Boca incluye partidos por el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina. La acumulación de compromisos obligará al cuerpo técnico a administrar las cargas físicas y a sostener la preparación de un plantel que ya sufrió lesiones durante las últimas semanas. Arruabarrena advirtió que el equipo deberá responder en los dos aspectos: “Vamos a tener que estar muy bien de la cabeza y físicamente”.
El próximo partido será el viernes, cuando Boca reciba a Lanús en La Bombonera. Arruabarrena tendrá algunos días para recuperar jugadores, evaluar las molestias que dejó el clásico y trabajar sobre los errores que todavía persisten. “Tenemos que ganar, sin que sea presión, pero es una obligación. Estamos en uno de los clubes más importantes del mundo y eso lo sabemos y asumimos”, sentenció el entrenador.
