BOCA JUNIORS

Arruabarrena apartó a 9 jugadores y quedó uno solo

 

El mediocampista sigue entrenándose separado en Ezeiza y su contrato vence en diciembre.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- La depuración que encabeza Arruabarrena dejó a Boca con un solo futbolista marginado: Juan Ramírez. El mediocampista continúa entrenándose en el predio de Ezeiza, aunque no forma parte de los planes del entrenador. Su situación es uno de los últimos asuntos pendientes para la dirigencia.

Juan Ramírez integra el grupo de jugadores que Arruabarrena decidió no tener en cuenta desde que asumió en Boca. El volante permanece apartado del plantel principal y espera que aparezca una alternativa para continuar su carrera lejos de la institución. Mientras tanto, sigue trabajando en Ezeiza por separado.

La reestructuración solicitada por el entrenador derivó en préstamos, transferencias y rescisiones durante el mercado de pases. Las salidas de Marcelo Weigandt y Juan Barinaga aparecen cada vez más cerca de concretarse, por lo que Ramírez quedó como el único de aquellos futbolistas relegados que todavía continúa en el club. El proceso de depuración avanzó, pero su caso todavía no se resolvió.

Ramírez llegó a Boca en julio de 2021, procedente de San Lorenzo, en una operación cercana a los tres millones de dólares. Su comienzo en el Xeneize había sido prometedor, aunque con el paso del tiempo perdió terreno dentro de la consideración del cuerpo técnico. En total, disputó 95 partidos, convirtió dos goles y aportó cuatro asistencias.

El mediocampista atravesó una caída progresiva en su participación dentro del equipo. El paso de los partidos redujo su lugar en la consideración del cuerpo técnico hasta dejarlo fuera de los planes del nuevo proyecto futbolístico encabezado por Arruabarrena.

La última participación oficial de Ramírez con Boca fue en julio de 2024, cuando ingresó en el empate 0-0 ante Independiente del Valle por los playoffs de la Copa Sudamericana. Después de ese encuentro, dejó de sumar minutos con el primer equipo. La falta de continuidad derivó en una cesión a Lanús en enero de 2025, por una temporada.

El préstamo a Lanús tenía como objetivo que el volante recuperara continuidad y volviera a encontrar su mejor versión. Durante su paso por el club, disputó 27 partidos, pero no logró convencer y regresó a Boca, donde volvió a quedar fuera de la consideración del cuerpo técnico.

El contrato y la salida pendiente

La postura de Arruabarrena con Ramírez es que el mediocampista no forma parte de su proyecto futbolístico. El regreso desde Lanús no modificó la decisión tomada sobre su futuro y el jugador volvió a entrenarse separado del grupo principal en el predio de Ezeiza.

La dirigencia sigue de cerca el caso porque el vínculo contractual de Ramírez finalizará en diciembre. Si no aparece una propuesta antes, el mediocampista quedará libre a fin de año y Boca perderá la posibilidad de obtener un ingreso por su transferencia.

El futbolista continúa entrenándose por separado y espera definir su futuro antes del vencimiento del contrato. La intención del entrenador ya está definida, mientras Boca busca una alternativa que permita resolver la situación antes de que termine el vínculo.