(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena, técnico de Boca, definió la lista de 24 convocados para el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Recoleta con dos ausencias que llamaron la atención: Williams Alarcón y Milton Giménez quedaron afuera. La determinación, puramente futbolística, dejó al margen a dos jugadores que venían teniendo rodaje en el equipo.
La nómina se conoció en la previa del inicio de una serie que Boca considera fundamental para sus aspiraciones internacionales. La ausencia de ambos no responde a problemas físicos ni a suspensiones: el entrenador optó por excluirlos de la concentración por razones estrictamente tácticas y de competencia interna. «No se trata de una cuestión médica ni de una sanción: Alarcón y Giménez quedaron afuera por decisión futbolística», explicaron desde el club.
Alarcón, mediocampista chileno, se había asentado como una opción habitual en el mediocampo durante el ciclo del Vasco. Sin embargo, el cuerpo técnico resolvió prescindir de él para el duelo copero y probar otras variantes en una zona donde Boca necesita recambio para afrontar la seguidilla de partidos que se avecina.
El caso de Giménez resultó todavía más sorpresivo. El delantero venía siendo una de las alternativas ofensivas más utilizadas, pero la llegada de Enner Valencia y las distintas opciones que maneja Arruabarrena en ataque modificaron el escenario. El atacante, que había sumado minutos en los últimos partidos, deberá mirar desde afuera el arranque de la serie que Boca considera clave para sus objetivos internacionales.
Esa búsqueda de variantes también se refleja en el perfil de los futbolistas que el técnico dejó afuera. Alarcón había sido titular en varios encuentros del ciclo, mientras que Giménez solía ingresar como recambio en los segundos tiempos. La lectura del cuerpo técnico apunta a que ninguno de los dos logró consolidarse en un equipo que aún busca regularidad en su funcionamiento colectivo.
Los regresos de Belmonte y Palacios
Los lugares que dejaron Alarcón y Giménez serán ocupados por Tomás Belmonte y Carlos Palacios, que regresan a la convocatoria y ya trabajaron a la par del grupo. «La presencia de Belmonte le brinda a Arruabarrena una alternativa más para el mediocampo», indicaron fuentes cercanas al plantel. El volante podrá volver a competir por un lugar en una zona donde Boca necesita variantes para afrontar la seguidilla de partidos.
Palacios, por su parte, aporta diferentes posibilidades en el sector ofensivo. Su regreso amplía las opciones que tendrá el técnico para armar el equipo y también para modificar el desarrollo del partido desde el banco de suplentes.
La decisión de Arruabarrena dejó en claro que la competencia interna en Boca está más abierta que nunca y que ningún futbolista tiene el puesto garantizado. La rotación, que el Vasco ya había insinuado en los últimos partidos, empieza a tomar forma con vistas a los meses decisivos de la temporada.
En total son 24 los futbolistas que quedarán concentrados. El plantel realizará la práctica matutina y posteriormente los jugadores convocados quedarán a disposición del cuerpo técnico para preparar el compromiso ante Recoleta. Con la clasificación a cuartos como objetivo inmediato, Arruabarrena mueve las piezas y manda un mensaje puertas adentro: el que esté mejor, jugará.
