DEPORTES

Arruabarrena felicitó a los jugadores y se lamentó por el resultado final : «Un golcito más»

 

El Vasco destacó la capacidad de reacción y la variedad de opciones ofensivas.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- «Felicito a los jugadores, me hubiese gustado terminar con un golcito más», dijo Rodolfo Arruabarrena después del 3-1 de Boca ante Deportivo Recoleta por la Copa Sudamericana, un resultado que lo dejó conforme pero con la sensación de que su equipo merecía una diferencia todavía mayor.

El entrenador reconoció que el fervor de la gente y el contexto hicieron que Boca jugara demasiado acelerado en el primer tiempo. «Por el fervor de la gente y el partido estuvo complicado, estuvimos muy acelerados», explicó Arruabarrena. El gol de Recoleta llegó además en una jugada con mala fortuna, pero el equipo no se desmoronó y el Vasco destacó la capacidad de reacción de sus dirigidos.

El técnico valoró la respuesta futbolística y reafirmó el estilo que pretende para el equipo. «Es un equipo que estamos tratando de generar situaciones, diferentes opciones y muchas veces eso provoca dejar espacios, pero son riesgos que tenemos que asumir», sostuvo. La apuesta ofensiva deja huecos atrás, pero para el entrenador es el precio de un Boca protagonista que no dependa de una sola vía de ataque.

Arruabarrena busca que sus dirigidos tengan distintas herramientas para generar peligro y no se vuelvan previsibles. Esa vocación ofensiva, reconoció, expone al equipo cuando adelanta líneas, pero él entiende que forma parte de la identidad que quiere construir. El mensaje apunta a que el plantel incorpore esa variedad de caminos hacia el arco rival incluso en noches donde el trámite se complica.

La expulsión y el pedido de paciencia

Un quiebre del partido fue la tarjeta roja a un jugador de Recoleta sobre el cierre del primer tiempo. «La expulsión finalizando el primer tiempo nos ayudó a tener control, pedí paciencia», contó Arruabarrena. La consigna le permitió a Boca manejar la segunda mitad y encontrar los espacios para ponerse en ventaja rápidamente.

A partir de ahí el Xeneize generó varias ocasiones para ampliar el marcador, pero no logró convertir un cuarto gol y terminó conformándose con el 3-1. Para Arruabarrena la ventaja es positiva aunque quedó la sensación de que pudieron haber cerrado la noche con un resultado más contundente.

Con la clasificación encaminada, el entrenador deberá administrar el desgaste del plantel. «Hay desgaste, se siente», admitió. De todas formas, destacó que Boca tendrá un día más de descanso antes de preparar su próximo compromiso por la Liga.

La victoria le permitió al equipo dar un paso importante en la Copa Sudamericana y seguir construyendo la idea de juego que busca Arruabarrena. El técnico confía en que el plantel genera situaciones, asume los riesgos de su propuesta y encuentra respuestas cuando el partido se complica. Ahora, con la serie bajo control, el foco pasa al torneo local.