BOCA JUNIORS

“No está conforme”: Arruabarrena y la deuda de Boca en los clásicos

 

El empate ante Racing volvió a exponer una racha que atraviesa al club y excede al actual entrenador.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- Arruabarrena deberá empezar a saldar la cuenta pendiente de Boca en los clásicos después del empate 1-1 ante Racing en Avellaneda. El resultado volvió a exponer una tendencia que preocupa al equipo: competir en partidos importantes, pero no conseguir imponerse con regularidad ante los otros grandes.

Boca ganó apenas dos de sus últimos 13 clásicos, con cinco empates y seis derrotas. Las únicas victorias de esa serie fueron ante River, en los dos Superclásicos más recientes. Los encuentros frente a Racing, Independiente y San Lorenzo explican por qué los duelos contra los rivales tradicionales se transformaron en una deuda para el club.

Marcos Rojo puso en ventaja a Racing de penal y Miguel Merentiel marcó el empate para Boca. El equipo de Arruabarrena tuvo algunas oportunidades para quedarse con los tres puntos, pero otra vez no pudo transformar sus momentos favorables en una victoria. El partido en Avellaneda terminó con la sensación de una posibilidad desperdiciada.

El primer ciclo de Arruabarrena en Boca también estuvo marcado por una estadística negativa ante los grandes. El entrenador perdió ocho de los 14 partidos que disputó contra los otros cuatro equipos tradicionales y solo ganó tres. En aquella etapa, además, Boca sufrió dos eliminaciones importantes ante River y una dura derrota frente a San Lorenzo.

Una deuda que excede al entrenador

Boca consiguió siete puntos sobre 18 posibles en el Torneo Clausura y quedó momentáneamente fuera de los puestos de clasificación a los playoffs. El resultado contra Racing llegó en un momento de presión deportiva, con una seguidilla exigente y varias lesiones que obligan a Arruabarrena a administrar cuidadosamente el plantel. Después del clásico, el técnico dejó claro que no está conforme con lo realizado.

Juan Román Riquelme también aparece en los números que muestran la dificultad de Boca para imponerse ante los grandes. Durante su conducción del fútbol como dirigente, el club disputó 50 clásicos, con 12 victorias, 21 empates y 17 derrotas. La cuenta pendiente, por lo tanto, no comenzó con Arruabarrena, aunque el entrenador debe encontrar una respuesta para modificarla.

Los últimos nueve encuentros dejaron otra señal del problema: Boca quedó siete veces en desventaja. Contra Racing reaccionó después del gol de Rojo, pero no logró completar la remontada ni sostener una ventaja que le permitiera cerrar el partido. El equipo necesita reducir esos errores y mantener su rendimiento durante los 90 minutos.

Lanús, por el Clausura, será el próximo compromiso de Boca; después llegarán Vélez por la Copa Argentina y San Pablo por los cuartos de final de la Copa Sudamericana. La agenda le dará a Arruabarrena nuevas pruebas con un plantel exigido y con bajas. El desafío será dejar de conformarse con competir y empezar a ganar los partidos que, por la historia y las exigencias de Boca, aparecen como obligatorios.