(BUENOS AIRES).- “Me están pidiendo que me vaya para que entre el Vasco”, dijo Guillermo Barros Schelotto apenas vio asomar a Vasco Arruabarrena en la sala de prensa del estadio Tomás Adolfo Ducó. El cruce distendido entre ambos entrenadores le puso humor al cierre del empate 1-1 entre Boca y Vélez, por la fecha 4 del Torneo Clausura.
Cuando el entrenador de Vélez todavía no había terminado su conferencia y apareció su par de Boca, la escena se volvió un ida y vuelta de chicanas. “¿Querés que me vaya? Me voy, eh. No tengo drama, dale. Hasta luego, ahí está el Vasco. Me voy porque él está pidiendo que me vaya”, lanzó Guillermo. Arruabarrena, entre risas, le preguntó: “Dale, ¿qué dijiste?”. El Mellizo respondió: “Nada… El primer tiempo, nuestro; el segundo, de ustedes”. El desagrado del Vasco fue inmediato, y Guillermo volvió a la carga: “No, no me cuentes los tiros en los palos, ¡que en uno cobraron offside!”. El DT xeneize remató con ironía: “Ahhh… Tiene que venir Gustavo”.
El mano a mano entre los dos excompañeros del ciclo de Carlos Bianchi fue el comentario de la noche. Ya en su turno, Arruabarrena dejó en claro que para él los tres puntos se tenían que haber quedado en casa. “Hemos hecho a mi entender el mejor partido ante un rival de jerarquía. Este es el camino”, aseguró. Y remarcó: “No sé lo que habrá dicho Guillermo, pero creemos que merecíamos llevarnos los tres puntos: si le vas a hablar a él te va a decir que no”.
Del otro lado, Barros Schelotto defendió la producción de su equipo en el primer tiempo y reconoció el dominio de Boca en el complemento, aunque matizó. “Tuvimos un primer tiempo muy bueno en el que, quizás, nos tendríamos que haber ido ganando por uno o dos goles. Tuvimos tres situaciones muy claras de gol. Un mano a mano que tapa Álvaro Montero, dos a Godoy y la pelota que saca Paredes en la línea”, detalló. Para el Mellizo, “termina siendo un partido parejo y un empate justo para los dos”.
Donde sí coincidieron ambos fue en la falta de contundencia. Arruabarrena lo sintetizó: “Nos ha faltado que la pelota entre, una vez más. A todo el equipo le falta esa cuota de gol, salvo el Ruso (Ascacíbar), que la está metiendo. Pero nos está costando esa definición”. Guillermo, por su parte, admitió: “Debiéramos mejorar la definición, que nos faltó en el primer tiempo. Por ahí hubiéramos marcado una diferencia mayor que nos permitiera manejar de otra manera el partido”.
En ese contexto, Guillermo se deshizo en elogios hacia Leandro Paredes, a quien definió como “un jugador extraordinario, que juega de primera. Si necesita la pausa, la hace con la pelota en el pie. Se nota su calidad, que es el 5 de Boca”. Incluso reveló la charla que tuvo con Arruabarrena: “Se lo dije al Vasco: lo bien que juega. No lo podés ir a presionar porque cuando querés hacerlo, te la juega de primera; cuando lo dejás que la maneje, hace la pausa para que pasen los demás y mete el pelotazo largo”.
Con el empate consumado, el foco de Boca ya está en el apretado calendario. Este martes recibirá a Recoleta en el mismo estadio de Huracán, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Arruabarrena, que apenas movió una pieza en el once (Costa por Pellegrino), le puso su sello a la exigencia: “Los chicos dicen ‘yo estoy, yo estoy’, aunque los GPS dicen otra cosa, aunque al presidente no le gusten mucho, ja”.
