(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena decidió no convocar a Milton Giménez para el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Recoleta, por una cuestión exclusivamente futbolística. La determinación, que llega apenas unos días después de la incorporación de Enner Valencia, deja un mensaje contundente sobre su postura en la ofensiva de Boca.
La decisión se da en un contexto de renovación en el ataque. Boca sumó a Enner Valencia para reforzar el puesto de centrodelantero que el propio técnico consideraba necesario, pero el ecuatoriano tampoco figura en la lista para enfrentar al conjunto paraguayo. Recién comenzó a entrenarse con el plantel y Arruabarrena no quiere apurarlo: la intención del cuerpo técnico es llevarlo de manera progresiva y no exponerlo apenas llegado.
Para el Vasco, el titular indiscutido sigue siendo Miguel Merentiel. El entrenador respaldó públicamente al uruguayo y señaló que «solamente le falta recuperar el gol», al tiempo que valoró «su aporte táctico, su inteligencia dentro de la cancha y su importancia para el grupo». Incluso explicó que lo utiliza en una posición a la que quizás no está acostumbrado, pero considera que cumple con las funciones que le pide.
Del otro lado quedó Milton Giménez, quien perdió terreno en la consideración. Tuvo oportunidades ingresando desde el banco pero no logró aprovecharlas, y algunos rendimientos no terminaron de convencer al cuerpo técnico. Ese combo derivó en que directamente quedara fuera de la convocatoria para la ida ante Recoleta. La señal es contundente: para Arruabarrena, Merentiel es el nueve titular y Giménez perdió terreno en la pelea por ese puesto.
La llegada de Valencia abre un nuevo capítulo en la competencia interna. Fue contratado como una de las grandes incorporaciones del mercado y tiene los antecedentes para convertirse en una alternativa de jerarquía. El cuerpo técnico pretende observarlo durante los próximos días antes de decidir cuándo estará en condiciones de debutar, y su primera aparición podría darse el próximo fin de semana ante Platense o directamente en la revancha de la Copa Sudamericana en Paraguay, una vez que complete la puesta a punto.
El mensaje de Arruabarrena es claro: el puesto de centrodelantero es hoy de Merentiel, pero necesita responder con goles para sostenerlo cuando Valencia esté listo. La oportunidad para el uruguayo es inmejorable para ratificar la confianza del entrenador.
Mientras tanto, Giménez deberá remar desde atrás para volver a entrar en los planes del Vasco. La jugada del técnico ante Recoleta dejó en evidencia que el problema del nueve le importa mucho más de lo que parece: Arruabarrena consiguió el refuerzo que quería, pero mientras el ecuatoriano se pone a punto su respaldo a Merentiel es total. El futuro del puesto dependerá de lo que ocurra en las próximas semanas: si el uruguayo recupera la contundencia, si Valencia demuestra rápidamente su jerarquía cuando le toque y si Giménez logra revertir una situación que hoy lo tiene relegado.
