(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena tendrá un mano a mano especial en el duelo entre Boca y Platense por el Torneo Clausura. Enfrente estarán Martín Palermo y Diego Cagna, dos ex compañeros del Vasco en la época dorada del club, ahora en el cuerpo técnico del Calamar.
Arruabarrena, Palermo y Cagna compartieron vestuario durante los primeros años del ciclo de Carlos Bianchi, cuando Boca comenzó a construir un equipo que terminaría marcando una época en el fútbol argentino y sudamericano. Aquella generación consiguió títulos nacionales e internacionales y se convirtió en una referencia para los hinchas.
Cada uno tuvo un rol distinto en aquel Boca. Arruabarrena se destacó como lateral izquierdo, Cagna ocupó un lugar central en el mediocampo y Palermo se convirtió en el gran goleador del equipo. Palermo terminó transformándose en uno de los máximos ídolos de la historia de Boca, mientras Cagna fue referente del plantel y después continuó ligado al fútbol como entrenador.
Del vestuario de Bianchi a rivales
La relación no quedó limitada al club. Arruabarrena y Palermo también fueron compañeros en Villarreal de España, donde volvieron a compartir plantel después de sus años en el conjunto azul y oro. Esa relación se mantuvo con el tiempo y hoy existe una amistad entre varios de los protagonistas de aquella época.
Arruabarrena, además, quedó en la memoria de los hinchas por algunos momentos decisivos de aquella etapa. Su presencia por la banda izquierda y su aporte ofensivo fueron importantes en un equipo que combinaba experiencia, personalidad y una enorme capacidad competitiva. Palermo, por su parte, tuvo actuaciones decisivas en partidos importantes que lo convirtieron en una figura inolvidable.
Un duelo especial para el Vasco
Ahora deberán dejar de lado por un rato esa historia compartida. Arruabarrena y Palermo se enfrentarán desde los bancos, mientras Cagna también forma parte del cuerpo técnico del equipo que tendrá enfrente al Xeneize. Para el Vasco, el encuentro tendrá una importancia especial porque enfrentará a dos personas que conoce profundamente.
Arruabarrena llegó a Boca con la responsabilidad de conducir un nuevo proyecto y viene tomando decisiones importantes sobre el plantel, mientras busca consolidar una identidad futbolística. Del otro lado, Palermo intentará complicarle la noche al equipo que alguna vez defendió. El Titán sabe lo que significa jugar en la Bombonera, sentir la presión del público y afrontar partidos importantes con la camiseta azul y oro.
Cagna tampoco será un desconocido para el Vasco: ambos compartieron momentos importantes como futbolistas y fueron parte de un vestuario que terminó haciendo historia. El fútbol, décadas después, los vuelve a cruzar en circunstancias completamente diferentes.
El cruce entre Boca y Platense excede lo que suceda dentro de la cancha. Arruabarrena buscará que Boca consiga el resultado que necesita, mientras Palermo y Cagna intentarán dar el golpe con Platense. En el medio quedará una historia compartida que difícilmente pueda quedar al margen.
