(BUENOS AIRES).- Con Enner Valencia ya presentado oficialmente, Rodolfo Arruabarrena hizo un nuevo pedido puertas adentro en Boca: incorporar un zaguero central que eleve el nivel de una defensa que no terminó de convencer en el arranque del semestre. Descartado el colombiano Johan Romaña, los apuntados son Francisco Álvarez, de Argentinos Juniors, y Santiago Núñez, de Estudiantes.
Cuando asumió, el Vasco entendía que el plantel estaba cubierto en ese sector. Incluso valoró las variantes que tenía a disposición: Nicolás Figal, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Marco Pellegrino. Sin embargo, el rendimiento mostrado en los primeros partidos cambió su diagnóstico y hoy considera importante sumar otro nombre.
No es un interés nuevo. Apenas llegó al club, Boca hizo un intento por Johan Romaña, defensor de San Lorenzo. Hubo una oferta, pero el colombiano finalmente continuó su carrera en el exterior y la posibilidad quedó descartada.
Los nombres en el radar de Boca
Una de las alternativas que maneja Arruabarrena es Francisco Álvarez, uno de los pilares de Argentinos Juniors. El principal obstáculo es económico: en La Paternal pretenden alrededor de siete millones de dólares, una cifra que hoy Boca difícilmente está dispuesto a desembolsar.
El otro apellido que sigue en carpeta es Santiago Núñez, defensor de Estudiantes que ya había sido seguido por el club en mercados de pases anteriores. Ante la nueva necesidad, el zaguero continúa bien considerado tanto por la dirigencia como por Arruabarrena, que busca sumar jerarquía y otra opción para una defensa que todavía no logró la solidez esperada.
Mientras la negociación por Ezequiel Chimy Ávila sigue abierta y Enner Valencia se prepara para su debut, Boca también trabaja en silencio para reforzar el fondo. El primer objetivo del Vasco era incorporar un nueve; ahora, el segundo es encontrar un central que eleve la competencia interna.
Con el libro de pases aún abierto, la dirigencia buscará en los próximos días acercar posiciones por el defensor que pidió Arruabarrena y darle al entrenador la variante que reclama para la última línea.
