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Arruabarrena mantiene la base o rota: la gran duda para Platense

 

El técnico analiza cambios para el partido ante Platense

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- “Me hubiese gustado terminar con un golcito más”, admitió Rodolfo Arruabarrena después del triunfo por 3-1 de Boca Juniors ante Recoleta por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El técnico todavía no definió la formación para el partido contra Platense por el Torneo Clausura y analiza alternativas por la seguidilla de partidos.

El plantel realizó una práctica liviana tras la victoria internacional. El objetivo fue recuperar a los jugadores que tuvieron mayor desgaste en un encuentro exigente, en el que Boca debió sostener una intensidad alta para dar vuelta el resultado y quedar con ventaja de cara a la revancha.

Arruabarrena debe administrar las cargas de sus futbolistas por el calendario inmediato. Boca enfrentará a Platense por el Torneo Clausura y, después, viajará a Paraguay para disputar la revancha ante Recoleta, con la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana todavía abierta.

La idea del cuerpo técnico es esperar la evolución de los futbolistas durante los próximos entrenamientos y evaluar quiénes están en mejores condiciones para jugar. El objetivo es evitar riesgos innecesarios, sobre todo porque la serie internacional no está cerrada.

La rotación, una posibilidad concreta

La posibilidad de modificar el equipo cobró fuerza por la seguidilla de partidos. Boca viene de enfrentar a Vélez, luego jugó contra Recoleta y ahora debe volver a competir por el torneo local antes de definir la clasificación a los cuartos de final de la Sudamericana.

El funcionamiento que encontró Arruabarrena también genera un dilema. El entrenador consolidó una base en el mediocampo con Leandro Paredes, Milton Delgado y Santiago Ascacíbar, mientras que los juveniles Tomás Aranda y Leonel Flores vienen ganando protagonismo. Mantenerlos en cancha durante toda la seguidilla podría representar un riesgo físico.

El propio Arruabarrena reconoció que el equipo tuvo posibilidades para conseguir una diferencia todavía mayor. El triunfo lo dejó conforme, pero el mensaje que bajó al plantel fue claro: Boca debe acostumbrarse a ganar y mantener la regularidad en cada presentación.

El próximo entrenamiento será clave para definir el plan. El Vasco deberá decidir cuánto arriesgar ante Platense y qué jugadores necesitan descanso pensando en el partido decisivo de la Copa Sudamericana. La prioridad es sostener la dinámica positiva sin perder de vista la revancha en Paraguay.

Boca atraviesa una etapa de mucha actividad, pero también de ilusión. El triunfo ante Recoleta le permitió tomar ventaja en la serie y el equipo empieza a mostrar respuestas futbolísticas que entusiasman a los hinchas. El desafío del entrenador pasa por administrar correctamente el plantel para que la mejoría no se detenga por el desgaste físico.