(BUENOS AIRES).- “Será la primera vez que el Ruso se enfrente al club que lo vio nacer y por el que guarda un cariño especial”. La frase, que resume el clima de la previa, le pone palabras exactas al duelo de este miércoles: Santiago Ascacíbar se reencuentra con Estudiantes de La Plata, la casa que lo formó, cuando Boca reciba al Pincha en el estadio de Huracán por el Torneo Clausura.
Luego de medio año de haber firmado con el Xeneize, Santiago Ascacíbar volverá a cruzarse con gran parte del staff con el que supo conseguir cinco títulos. El volante surgió en el León, donde tuvo dos etapas, y este año decidió pegar la vuelta al fútbol argentino por la puerta grande del club de La Ribera.
La salida que incomodó al hincha
La transferencia del Ruso se dio en un marco poco elegante y aún persisten hinchas dolidos por las formas. En esa última negociación, Estudiantes recibió alrededor de 4 millones de dólares. Su partida se sumó a la de Cristian Medina y dejó un agujero en la mitad de la cancha que Eduardo Domínguez y Cacique Medina fueron resolviendo partido a partido.
Tras su ausencia, Mikel Amondarain pidió pista de inmediato y, medio año más tarde, fue vendido al Bologna de Italia por una cifra récord, una operación que ratificó el valor de la cantera Pincharrata. Mientras tanto, Santiago Ascacíbar mantiene una relación muy buena con sus ex compañeros y los integrantes del día a día del club; por eso recibirá afectuosos saludos en el Tomás Adolfo Ducó, en un reencuentro directo y sin resquemores.
La familia Ascacíbar respira Estudiantes. Sus padres lo acompañaron desde que era muy chico y sus dos hermanos formaron parte de las divisiones juveniles del Pincha durante más de dos décadas. Santiago Ascacíbar se despidió de esa casa siendo capitán y campeón del Torneo Clausura. Para este encuentro especial, el entrenador Rodolfo Arruabarrena lo incluyó en la posible formación xeneize, que saldría con Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Malcom Braida; Leandro Paredes, Milton Delgado, el propio Ascacibar; Tomás Aranda; Leonel Flores y Milton Giménez.
El reencuentro condensa emociones cruzadas. Ascacíbar dejó el club con la cinta en el brazo y una vuelta olímpica en el lomo, y esta tarde le toca mirar a los ojos a su historia, pero con la camiseta de Boca. La familia Ascacíbar sigue ligada al León: sus hermanos pasaron más de veinte años en las juveniles y sus padres fueron el sostén desde los primeros días en La Plata. Hoy, el Ruso se para del otro lado del alambrado con el afecto intacto y el orgullo de haber sido uno de los suyos.
