(BUENOS AIRES).- Barcelona le pidió a Julián Álvarez que mantenga una conversación cara a cara con Miguel Ángel Gil Marín para intentar destrabar su salida del Atlético de Madrid y avanzar en su llegada al conjunto catalán. El delantero argentino permanece en el club madrileño, pero el interés de Barcelona continúa vigente y la operación todavía no fue descartada. La temporada 2026-27 de LaLiga ya comenzó y su futuro sigue sin resolverse.
Miguel Ángel Gil Marín es el principal accionista del Atlético de Madrid y aparece como el interlocutor que Barcelona busca para ese contacto. El objetivo es que Julián le comunique personalmente que quiere dejar el equipo y continuar su carrera en el Camp Nou. El pedido busca que el delantero haga explícita su voluntad y asuma un rol directo en una operación que hasta ahora no tiene avances confirmados.
Barcelona entiende que una manifestación pública y directa del delantero podría ejercer presión sobre la dirigencia del Atlético de Madrid. El club catalán considera que esa postura abriría una posibilidad para que ambas instituciones comiencen a negociar, frente a una conducción que hasta ahora se mostró inflexible para tratar la salida de una de sus principales figuras. La operación, por eso, sigue condicionada por la decisión del equipo madrileño.
El pedido de Barcelona se produjo cuando faltaban apenas dos días para el debut del Atlético frente a Málaga. En ese momento, existía incertidumbre sobre si Julián Álvarez integraría la delegación y si tendría minutos en el partido. Barcelona mantenía su expectativa mientras el Atlético definía la presencia inmediata de una de sus principales figuras, aunque el delantero continuaba en el plantel del club.
Julián Álvarez tiene contrato y una situación consolidada en el Atlético de Madrid. No hay confirmación de que haya presentado un pedido formal para irse ni de que exista una negociación avanzada entre los clubes. Su supuesto deseo de vestir la camiseta de Barcelona podría convertirse en un factor determinante si decide expresarlo directamente ante Gil Marín, tal como pretende el equipo catalán.
Los números de Julián Álvarez ayudan a explicar el interés de Barcelona y la resistencia del Atlético de Madrid. Durante sus dos temporadas en el club, el argentino disputó 106 partidos, convirtió 49 goles y aportó 18 asistencias. Julián todavía no ganó títulos con el equipo, pero esos registros reflejan el peso que adquirió dentro del conjunto madrileño y ayudan a entender la dificultad de una eventual salida.
Barcelona ya contempla alternativas si la operación no avanza. Lautaro Martínez, Mikel Oyarzabal, Luis Suárez y Viktor Gyökeres figuran entre los nombres que el club catalán tendría en carpeta para ocupar el lugar del delantero argentino si finalmente se cierran las puertas para su llegada. El próximo paso queda ligado a la decisión de Julián Álvarez y a la respuesta del Atlético de Madrid: por ahora, el pase no tiene una negociación avanzada confirmada. La dirigencia del club madrileño mantiene, mientras tanto, su postura firme sobre la salida.
