(BUENOS AIRES).- Boca Juniors acelera la resolución de dos salidas que le permitirían liberar cupos para sumar refuerzos en este mercado de pases. La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme trabaja para encontrarles destino a jugadores con poco protagonismo, al mismo tiempo que el entrenador Rodolfo Arruabarrena espera nuevas variantes para potenciar el plantel. En las últimas horas, dos futbolistas quedaron con chances concretas de dejar el club, una movida que podría abrirle al Xeneize la posibilidad de incorporar nombres en los puestos que considera prioritarios.
Una de las salidas que se negocia es la de Marcelo Saracchi. El lateral izquierdo uruguayo no figura como una prioridad para el cuerpo técnico y desde Europa volvieron a aparecer equipos interesados en contar con sus servicios. Su transferencia no solo aliviaría la masa salarial y reduciría el número de jugadores con pocos minutos, sino que además podría generar un cupo adicional para que Boca analice una nueva incorporación en un puesto clave.
Junto a Saracchi, otro futbolista —cuya identidad la dirigencia todavía no blanqueó— se encamina a una resolución en los próximos días. La reglamentación vigente permite que los clubes que transfieran jugadores al exterior durante un período determinado accedan a una nueva oportunidad para reforzarse, una ventana que en Brandsen 805 miran con atención. Cualquier operación hacia el fútbol internacional cambiaría el escenario normativo y le daría al Consejo de Fútbol la chance de salir al mercado sin necesidad de esperar al próximo libro de pases.
Las prioridades del mercado
Con las llegadas de Leandro Lozano, Álvaro Montero y Sebastián Villa, el Xeneize sumó alternativas en diferentes sectores del campo, pero el cuerpo técnico entiende que todavía faltan piezas. La búsqueda de un delantero centro aparece en lo más alto de la lista, junto con variantes defensivas y ofensivas que le den al Vasco Arruabarrena más flexibilidad táctica para encarar un semestre exigente.
La idea de Riquelme y el Consejo de Fútbol es no acumular futbolistas sin rodaje y, al mismo tiempo, aprovechar las oportunidades concretas que se presenten para fortalecer al equipo. Por eso, en los próximos días deberán tomar decisiones importantes: liberar cupos mediante ventas o préstamos para que Boca no cierre el mercado antes de tiempo y quede en condiciones de moverse si aparece el atacante que el entrenador reclama.
El objetivo de fondo es que Arruabarrena disponga de un plantel más competitivo para los tres frentes que se avecinan: la Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el torneo local. La dirigencia no quiere operar por desesperación, pero tampoco descarta utilizar los cupos que se liberen si finalmente se concretan las operaciones que están bajo análisis.
Mientras se definen las negociaciones por Saracchi y el otro futbolista, en el club confían en resolver las partidas lo antes posible para activar la búsqueda del centrodelantero que reclama Arruabarrena. Boca sigue siendo protagonista del mercado y, con las salidas al caer, ganaría margen de maniobra para atacar las posiciones que el Vasco considera urgentes.
